30 de abril de 2007

HAPPY NEW YEAR.











HAPPY NEW YEAR.



Rebuscan en la basura
las botellas descartables
que apilan prolijamente en la esquina.

No pasan hambre.

Se excitan ante el hallazgo del frasco
de un desodorante vacío
y por cinco mangos te hacen cualquier gauchada.

No pasan hambre.

Sueñan con ganar a la lotería,
aunque no puedan jugarla.
Sus moneditas van a parar
al vino en caja de cartón
indelicado y goteante.

Pero no pasan hambre.
No llevan guantes de cirugía
porque cirujean mejor
con sus largas uñas negras.
A sus pocos dientes
el gobierno les dará esta noche
una porción de pan dulce barato
y un concierto de tango en la avenida,
que costará carísimo.

No. No pasarán hambre
ni sed.

Brindemos en nuestras casas
frescas y abundantes
elevando la copa de champaña:
“la farsa está servida”

Ellos no pasarán hambre.
Nuestras conciencias decodificadas
se pondrán en orden, tarde o temprano.

Felices fiestas.

TRES ADJETIVOS




La imagen está tomada del blog de la artista visual Carmeta Sanzsoto (http://sanzsoto.blogspot.com/) cuya visita recomiendo.


BUSCO TRES ADJETIVOS.




Busco tres adjetivos para definirte:
descomunal, mecánico y ajeno.
Lo puntual no quita lo valiente.
Dicen que con tres adjetivos
se escritura la Poesía.
Con tres adjetivos y dos adverbios,
quizás.
Ciegos, sordos, mudos (tres adjetivos).
Ahora o nunca (dos adverbios de tiempo).
Más yo que tú.
Más tú que vos.
Más vos que yo.
Menos nos.
Menos dos.
Más vosotros.
Subordinado, ínclito, superviviente,
(tres adjetivos).
Dos adverbios de modo:
estrictamente, despacito.
Algunas comparaciones retóricas:
como en los cuentos de hadas,
tales eran sus rostros
igual que en la conciencia.
Desconocido, aventurero, sombrío
(tres adjetivos).
Sucesivamente, antes.
Difícilmente:
Superlativos, supersticiosos, superdotados
(tres adjetivos)
Rotundamente adverbiales.
Redondamente mentidos,
mentados.
No es fácil definir el color de la rosa,
de la violeta, de la naranja
(tres adjetivos para tres nombres).
La rosa no es roja,
La violeta no es azul.
La naranja no es dulce miel,
en la madrugada adversa
cuando el oficio ocupa el aposento inerte
de los fatuos poetas defraudados.

29 de abril de 2007

REINCIDENCIAS







REINCIDENCIAS


a Pappo.


Éstas son los culos
que cotizan en bolsa:
firmes y levantados,
pagan con placer sexual
las deshoras de la Historia.
Éstas son las panzas
que cotizan en bolsa,
groseramente alimentadas,
por compradores de salud en cuotas,
con saco y corbata,
expediente en mano.
Éstas son las filas de los desocupados
que cotizan en bolsa:
piquete, pecho y revólver,
donde crece la desilusión
que da pasto a la infamia.
Esta hilera es la fila de todos
los que llevan sus manos descalzas,
al verdadero Ministerio de la Injusticia,
-los delincuentes están fuera
del aire condicionado de Tribunal-.
Criollos, paraguayos,
coreanos con camisetas de Amsterdam,
tailandeses, karatekas,
orientales del otro lado del charco,
aguardan en los pasillos.
Éstos son los hombres
que acarrean en su bolso de cuero verde
a otros hombres que llenarán formularios
para obtener un número.
Éstos son los que no necesitan número,
que los lleve a la silla de espera
con otros muchos protagonistas
del talonario del almacén.
Éstas son las orejas del Banco Ciudad,
que están regenteando satisfechas
los timbrados del pánico.
“En la madrugada se mató Pappo”
dice el canal de tevé amarillista,
pero Pappo está tendido
con sus brazos ensangrentados.
Esta vez es cierto:
En la madrugada se mató Pappo.
Señores: Preparen sus dedos,
que la tinta tiene hambre.
Vamos a requisar la culpabilidad
de los inocentes.
Estas son las mañanitas
de la calle Tucumán,
casi 9 de Julio y Teatro Colón.
“Viva la Patria
aunque yo perezca.”

“Esta madrugada se mató Pappo”-
Apellido y nombre:
Napolitano Norberto.
Apellido y nombre, dije:
Responder en letras de imprenta.
Certificado de antecedentes penales.
Pida permiso para ser pobre
con dos testigos,
si no puede pagar.
Diríjase al Juez de Turno.
-Lo mismo que
en caso de accidente automovilístico
aunque el que muera sea el blues-
“Detrás de la línea, por favor.”
“Espere ser llamado”
¿Cómo debería decir:
“espere ser llamado” o
“espere a ser llamado”?
No persigo ser llamada por la muerte.
Pappo no habría querido.
Tampoco pretendo ser solo un llamado
de un teléfono que está roto.
Apuesto a que está roto,
porque de lo contrario,
me atenderías alguna vez.
¿Quién sigue?
Quinientos veintinueve.
Falta tanto todavía.
Una mujer se quita los zapatos,
le arden los pies.
Un bebé llora en brazos
de otra con remera rosa,
cartera rosa, lazo de pelo rosa,
aros de plata ¡con una estrella rosa!
Su tez morena, su aliño obsesivo
la delatan:
es argentina, falsa rubia,
como las que he visto de lejos en Miami,
aunque no necesitáramos visa,
ni trámites, en ese entonces,
no me equivocaría jamás.
Pappo ha muerto.
Quinientos cincuenta y cinco,
-¿capicúa de la suerte?-
¿Cuánto falta todavía para salir
de este agujero de nervios contenidos?
Algunos jóvenes lucen tatuajes
de tinta azul,
como la de la lapicera con que tatúo
este cuaderno de apuntes.
“Prohibido el uso de celulares.”
¿Me estarás llamando ahora
o seguirá descompuesto tu teléfono?
Seiscientos uno... dos...
-ya estoy cerca de la salida-
tres, -menos mal que falta poco-
cuatro... cinco...
Pero Pappo está muerto
y no habrá reincidencias.
Sin remedio.
Sin miedo.
Ha llegado mi turno.

BALLENAS AZULES.


BALLENAS AZULES.


Yo estaba apoyada y azul
en el umbral azul de la ventana azul.
Pasaste con marcha veloz
y me miraste, descaradamente,
los pechos azules, por el frío azul de un enero azul.
Con un dedo anaranjado y acusador
me señalabas inquieto
y el perfume de tus azahares redobló su apuesta
lúbrica, lúdica, lujuriosa
para tu luna azul en la ventana azul.

Descerebrado- grité con voz patitiesa,
Ya era azul y verde y tarde.
Insensatos y felices como cretinos
apretamos el énfasis del morbo,
que amarilleando el rojizo porvenir
volvió a dar vueltas por el intestino grueso,
con su tráfago cadencioso
e imprevisible.

La continuidad de las especies
abrió su boca sedienta
de colores complementarios
postergando viejas paletas artificiales
de otros umbrales,
otros azules,
otros naranjos,
otros desnudos del alma.
Cadáveres apocalípticos o
cuentos de hadas.
Varita mágica de los sentidos:
mi tal por cual encontró la Primavera.

28 de abril de 2007

CUANDO TE SENTÍS SOLO.


CUANDO TE SENTÍS SOLO.

Lucía te voy a pedir un favor de amigo: ¿me puedes escribir un poema para cuando me sienta solo?








Cuando te sentís solo
no hay consuelo alguno.

Escuchás música y eso te pone peor.
Tus amigos están jodiendo
con mujeres hermosas
y vos no tenés otra compañía
que tu soledad despiadada.

Acaso pensaste en ella
y el cigarro se transformó en leño ardiente.
Recordar no es vivir.
Es un sinvivir que te agota
en soledad,
y no hay libro ni programa
que pueda quitarte la amargura.

Viejo, tu tiempo pasó.
No seas cobarde
y dejá de hacer el pendejo idealista.

Anoche te vi en un concierto de rock.
Llevabas las marcas de tu aislamiento
en el calzoncillo
(como un adolescente
que muestra su ropa interior
porque todavía no se construyó uno
de verdad).

Al día siguiente,
volviendo al trabajo calmarás tu ansiedad
de noches muertas.
Cambiaste de adicción.
No dejaste las drogas:
ellas te dejaron a vos,
te escupieron la miserabilidad
del paso de los años,
tu fragilidad ya no puede aguantar
una raya más
al mejor postor.

Ahora tenés mucho
mucho dinero,
legalmente ganado.
Te llaman por teléfono
todos los días
chicas que harían mover la tierra
a un pibe con la mitad de tus años,
jovencitas con abruptas curvas de gimnasio
y hoteles de alojamiento
transitorio
Tan transitorio como la vida misma.

La historia se repite:
Cuando eras un crío
te gustaba acostarte
con las minitas que le sacaban
a los viejos poderosos
babas, suspiros y lujos
que vos soñabas.
“Una vida digna” querías
y al fin la tenés ahí,
al alcance de la mano,
como en las películas pornográficas
que veías a solas,
cada vez que la angustia
te secaba la garganta.

Adicto al trabajo
y a las mentiras manoseadas,
nunca reflexionaste seriamente:
No estás solo.
Somos solos.
No tenemos cuerda que nos ate a la yunta.

¿Cómo te bancarás el infierno
si no podés con este cielo real,
con un sol que dora el corazón
de los que pueden verlo?

Lo malo de la felicidad
es que la gente como vos
nunca se da cuenta de que la tiene
y añora las pasadas hipocresías,
pecaminosas hipocresías,
fraudulentas y mercenarias hipocresías.

Te estaba diciendo:
Recordar no es vivir.
Es un desvivir que te agota
en soledad,
y no hay libro ni programa
que pueda quitarte la amargura.

Aunque, ¿vos pensás realmente que estás solo?
¿O no es más que otra mueca
de un capuchón blando,
de un cerebro quemado
que purifica su fracaso
y sufre de alergias cansadas,
echándole la culpa a la humedad
insoportable
de estos Buenos y malos Aires?

27 de abril de 2007

NARCISA





NARCISA.

Por la mañana, al levantarme, me veo en el espejo y me digo:
-Guapa. Estás más delgada.
Luego de desayunar cereales, jugos y vitaminas salgo a la calle, recién bañadita y vestida para matar. Soy una diosa.
Me cruzo con el diariero que me pregunta cómo estoy.
Respondo: “Bien. Pero usted ¿cómo soportó dos días sin verme?
El hombre me mira raro. Noto que me desea.
Llamo a un taxi. El conductor se da vuelta hacia mi asiento y se queda mirándome. Espera que le hable. Está flechado por mi belleza.. Sonrío condescendiente y noto que me quiere acompañar porque me pregunta hasta dónde viajo.
Le contesto, y  entonada digo:
-Agradezco su devoción aunque no esté buscando compañía.
Hoy, es uno de esos días en que advierto lo maravilloso de estar enamorado de uno mismo, y no hay margen para la infidelidad casual.
Soy la mujer de mis sueños.
Sin embargo, el mundo se ha vuelto loco y hay quienes creen que debería consultar, urgentemente, a un psicoanalista.
---

ETAPA DEL NONSENSE



SALVADOR DALÍ.


Me alegro de que no me hayas conocido en mi etapa del purísimo non sense que decía cosas como éstas, ante los agravios personales:




"El VERBO es una acción, de día de Gracias, pero el pavo no está servido, el pavo está empavonado y anda a nado por las marítimas corrientes frías del sur, donde se pasean los salmones sin sal ni papelones que empapelen la verborrea de los susodichos verbos, para lo que hay que ver....

"Me gusta el disparate, el dislate, el chocolate,
me gusta la hartura, la baratura, la encalladura,
me gusta la preciosidad sin precio,
el cantar de los cantares de los necios,
me gusta ir contra la corriente
-ser salvaje no es ser indecente-
y adivinar si el Papa que bendijo a Torres,
es el mismo Juan Pablo que una vez fue consagrado,
porque por dudar dudo hasta de lo sagrado,
y extenuada y aporreada,
viso los vacíos sobres...
Ya dura la encalladucha, de los callados de Durango
tentaciones de estómagos satisfechos por mangos,
sin tamangos, de dura escollera escotada, Escohotados,
co atados en polleras a la rivera de river side, descogotados,
excogitados y agotados.

Que raro es ver la belleza unida a la sabiduría, caballeros míos...rumiantes a los que seguiré intentando juntar letras para alcanzar el grado de gran PAI. Pai pai.
Zupay, compay compás.

SONETO AL NAVEGANTE.

SONETO AL NAVEGANTE


Navegante de Tirso y de Quevedo,
cansado por tu guante indivisible,
vas buscando la estela inmarcesible
dejando migas del romance quedo.

En la hora de repatriar el puedo,
solventas la extrañeza inaccesible.
Es tiempo de llover un imposible
en ventanas con luz, arder el miedo.

Voluptuoso Musset sombrío en drama,
"con el amor no se juega" a evitarle,
hijo del siglo XX, cuor´ en llama,

propinas las propinas de tu dama,
con encaje y puntillas para atarle
a la pata somier de tu proclama.

EL CÓNDOR.


Un cuento de horror.
EL CÓNDOR.








Estaba sobrevolando la alta cumbre mendocina cuando sintió un impacto en el ala izquierda de su avioneta.
Maldijo acusando a la tormenta que lo había sorprendido contra todo pronóstico. El equipo de radio dejó de funcionar. Intentó usar su teléfono inalámbrico pero la mala racha lo seguía. No tenía baterías
Al fin aterrizó con la esperanza de que los radares detectaran con facilidad el sitio de su locación.
Fue cuando aparecí delante de él, que había descendido de su helicóptero ante el inminente peligro de explosión
Era más alto y corpulento que yo, pero al verme desplegar mis alas negras y azules el miedo lo gobernó soberanamente, por primera vez.
Nos detuvimos conmovidos por el centelleo de nuestros ojos como frente a un duelo inevitable, hasta que bajó su nublada vista y lloró.
Yo tenía aún la mirada hambrienta.
Y él supo al entregarse, que ya era carroña del destino.

25 de abril de 2007

FLIPPER






FLIPPER

"Escribir un poema se parece a un orgasmo"Ángel González.



Escribir un poema
es como competir en el flipper.
Con frenesí de jugador,
que la bola no se caiga por el agujero.

Con un leve movimiento de caderas
que sinuosamente
dibujan un ocho.

Es casi (se parece)
una danza árabe.
Abajo.
Arriba.
Costado
Costado.
Las manos vuelan,
dibujan
se transmutan en palomas
caen al vacío.

El cuerpo vibra
al son de la música
que silba en nuestra mente
y solo nosotros percibimos.


Es más que un orgasmo,
Son dos, tres, cuatro orgasmos
en la misma página desnuda.
Espasmódico, violento,
sensual.

El poeta, no siente el frío
ni el calor,
lo describe.
Recorta en frases su infinito
caos universal
que espera ver la luz,
tras la mancha de letras oscuras
sobre el papel en blanco.

Escribir es la repetición
de antiguas ceremonias
con piadosa ingenuidad.

Un rito,
Un grito.
Un refrito.
Un bendito
plagio.
Una falsificación anodina.
Una acción trivial
que convertimos en sagrada
por equivocación,
por necesidad arrogante,
por devastar la
falta de crédito
cuando se acaben las fichas
que nos permitan
seguir pasando el rato
con felicidad de opulencia
en el flipper.

ARGENTINE WAY OF LIFE -poema de 1998-


ARGENTINE WAY OF LIFE.



Establishment, management,
marketing, casting,
drugstores.

Hamburguesas con cerveza,
estatuas de la libertad,
y dolores de cabeza.

Siempre poca bola...

Madonna, Rambo’s,
compacts, Rockies,
supermarket y pop corn.

Windows, dealers,
NAFTA, Simpsons,
Y algún nuevo shopping mall.

Siguen las firmas...

Bingo, play rooms,
feedback, Nintendo,
la verdad que no comprendo.

Diners o American
(nunca salga sin ella)
internet y celular.
Just in time!
Es sentir de verdad.

Tango, fútbol, Julio Bocca, tal vez,
dulce de leche y mate
¿Maradona? No lo nombrés.

Colectivo, desempleo,
¿Sabatini? ¡Ahora no!
Delincuentes sin condena,
la birome y siempre el “vos”.

Son cuatro figuritas
que nos quedan por cambiar.
Nuestro “future of glory”
está pegado al de Irak.

La miseria cultural es
peor que olla popular.

La ciudad sin... vos...
un disfraz sin carnaval.

24 de abril de 2007

LA SÚPLICA DE CASANDRA





Kosta Kachkachev -autor israelí de pintura al óleo.

LA SÚPLICA DE CASANDRA.

Entraron ladrones a mi campo,
saquearon la casa donde vivo,
destruyeron la cosecha,
robaron los frutos de años,
cuartearon el ganado
y huyeron.

Me arrojé al suelo de rodillas,
suplicándoles,
pero no se conmovieron,
rogué, les advertí, los maldije,
mas, rieron a carcajadas.

Una lluvia ácida mojó las balas
con que tenían pensado liquidarme.
Y huyeron, cobardemente huyeron.

Mientras escapaban como ratas,
escarbé la tierra blanda por el llanto,
con uñas y dientes excavé y cavé
el pozo de mi tumba,
hasta hallar una veta de agua cristalina.

Bebí de ella y dormí en paz,
bajo el cuello donde habita
el misterioso dios de los justos.

Dos años después,
el planeta entero se secaba,
los ríos estaban contaminados,
el mundo era un sitio pestilífero
y oprobioso.

De mi fontana, no obstante,
seguía manando agua bendita.

Presiento a los miserables
que están rodeando mi finca.
De rodillas imploran un poco de agua,
castigan, amenazan
y fundan nuevas criptas.

Preguntarás, por qué no se rebelan y me atacan.
Simple.
Yo administro la canilla de la fuente invisible.

No imaginan siquiera donde está guardada.

Todas las noches les sirvo
tres gotas a cada uno,
mido sus sucias pupilas suficientes
y guardo silencio.

Tres gotas son bastantes
para que no mueran de sed,
demasiado rápido,
sin padecer
ni comprender
la Gloria disonante del Creador.

VERSOS PÓSTUMOS


VERSOS PÓSTUMOS.
NO ME HAGAN HOMENAJES POST MORTEM.





No me hagan homenajes post mortem
ni cuelguen flores rodeando el féretro
humilde, que cobije mi cadáver.
Que nadie blasfeme en el responso:
"yo la conocía y era buena"
ni lleguen amores misteriosos
como diabólica niebla al lecho.
No permitas que rompan a llorar
los que hacen canciones y películas,
las comadres flojas y los perros.
Que eviten los lugares comunes
por donde viaja la noche de la hipocresía.

Quiero hoy las caricias y los besos,
la cara mojada por la lluvia
al amparo de un brazo de amigo,
la sonrisa del antiguo cliente
de mis versos de cristal poroso.
Que se guarden sus premios y elogios,
los retratos con sangre en las camisetas,
el nombre de una calle cortada,
y los llaveros del fiel cancerbero.
No permitas palabras de réquiem,
preciosas palabras de aplauso universitario.
Que se pudran en revelaciones de la secta.
Dejen lejos de mi tumba feliz
las temibles críticas leguleyas.
Si por descuido evocan mi nombre
no te fíes de mi hondo silencio
abandonado a una mejor vida,
quiébrales las piernas sin asco
ni violencias, compañero amado,
hijo de mis entrañas, discípulo
de mi falta de clase, porque si
lo permitieras, amor amadísimo,
volvería en una tempestuosa nube negra
a cagarme en tu puta madre.

SEMANA IZQUIERDA





SEMANA IZQUIERDA.



Amaneció con sueño mi timón izquierdo.
Tendrán que esperarme
siete días,
los profanos vestidos,
los íntimos perfumes,
el catálogo de la agencia de viajes.


Esta semana será:
palazo y derrotero por los sindicatos,
escombros, sable y bayoneta.
Sonarse la nariz sin quitarse los mocos.


La vida es esa ambivalencia
donde icono y elemento se confunden
y se expulsan.



Menos mal,
que la llevamos puesta
y bien entrenada.

22 de abril de 2007

RENACUAJOS.


RENACUAJOS.
-güillegüilles-







Triste sino de pena capital;
decadencia del hastío.
A la deriva, sus salarios apisonados
degüellan las ajenas aguamieles.

Renacuajos.

El pavo real es una sombra
que vigila al caminante
y no está solo en su híbrida vergüenza.

Son cientos, son miles, son millones.
La Uno y la Dos, la Federal y la Privada:
¡alinearse!
CIA, ex-KGB, SCOTLAND YARD, FBI:
¡engreírse!
Los milicos, la pesquisa, el Mossad y los buchones,
la SIDE, los burgueses catatónicos
juramentados
y el garfio de los criminales
que aspiran a ser libres como hombres.

La legión de los que venden su alma al diablo
no tiene límites.

Se acostumbran tan pronto al rango del soplón,
que hasta las prostitutas
son más honrosas
que sus trajes de grises y obscenas cucarachas.

Los espías, mienten, bifurcan,
abochornan y confunden.

¿Ignoran que trabajan para pocos?
(Son doce los Caballeros de la Mesa Redonda
que adiestran las leyes de la Muerte)

Hay una zona oculta y prohibida
de la que no conviene hablar.
Mas, no hablar no es callarse
sino todo lo contrario
que es lo mismo que decirlo bien alto
señalando a los enanos
del grifo apolillado
por la delación sin escrúpulos,
con sus perros teléfonos móviles,
sus fotocopias,
sus ratones y teclados asiduos
de jeroglíficos marciales.

Por el lado que busquemos,
hallarás el fraude,
la ignominia,
la denuncia falaz,
el desencanto de sus cobardías enmascaradas.

¡Qué impaciencia
por verlos reptar en el fracaso!

Se presiente la liturgia del instante,
en el que otro guardia,
otro espía más hambriento y feroz,
o simplemente más joven,
les dará en el culo la patada
que será su última reliquia,
por miedo al avispero.

21 de abril de 2007

LA SILLA VACÍA.


La silla vacía.





Una silla vacía
de voces y de guerras.
Una sombra chinesca,
deshilachada foja
que dibuja tu ausencia.

En el tiempo hay un sitio,
en el sitio una pena,
en la pena hay un cielo
donde brama la noche
en que encuentro tu nombre
en una silla ajena.

Hoy tu silla y mi silla
lloran la duermevela,
como dos adversarios
que perdieron la tierra.
EL TIEMPO.



El meteorólogo apagó el despertador justo a tiempo.
Nublado y frío. Humedad ciento por ciento. Probabilidad de chaparrones.
Todavía tenía unos minutos para remolonear en las sábanas vulgares de su cama de recién divorciado.

Malos tiempos para enamorarse. Charlot tenía razón: crisis, individualismos, desempleo. Eran tiempos del cine mudo. Todo estaba sujeto a mudanzas y devaneos industriales. Oh tempora oh mores. Tiempos modernos. Nada ha cambiado.

El reloj marcó las quinientos. 5.00 a.m. hora local en todo el país.

Tiempo de tomar un café cargado con pan de salvado y manteca. Qué salvado ni salvado. No tendría que comer pan con manteca. Es tiempo de empezar una dieta, gordito. Cuestión de proponérselo. A mal tiempo buena cara.

A mal tiempo buena cara, pensó.

Se dio una rápida ducha (para no perder tiempo) y se vistió con esmero. Primer día de trabajo, después de sus vacaciones en el Tiempo Compartido con la mujer que lo abandonaría por su mejor amigo.
Todo bien” se dijo, aunque añoró los tiempos de su abuela con familia para toda la vida.
Aunque si la vida te dura demasiado ¿se puede seguir amando a la misma persona durante tanto tiempo? La pasión acabará con la Nona de Sábado Santo. Si al menos uno supiera cuánto tiempo le queda le queda a la nona.

Ël podría intentarlo con la chica del aviso del Seguro Automotor, la que muestra los carteles en el noticiero.

Apurate, hombre. No te quedes ahí que no podés tomar taxi todos los días, con la miseria que te pagan en el canal. No te distraigas, man y dejá la parálisis que no es tiempo de búsqueda. ¿Qué será el tiempo? ¿Hay un tiempo absoluto, uno relativo, y otro que definitivamente no existe?

Tiempo y espíritu. Vana dialéctica.

Soy un hombre de mi tiempito” dijo Sábato. ¿O fue Borges? ¿Y “Estar contigo o no estar contigo es la medida de mi tiempo”? Qué se yo. Tanto tiempo que no agarro un libro. El trabajo no me deja tiempo libre. En mis buenos tiempos era lector de novelas. (“Allá lejos y hace tiempo”) Tengo que sumar y restar coordenadas todo el santo día (¿todo el tiempo?) laburando para decir el informe de las mañanas. ¿Qué me pongo? ¿Y si el tiempo se descompone? Si no sabés vos que estudiás el clima, macho...

¿El clima es tiempo o es clima nomás? Da igual, ¿quién le hace caso al hombre del tiempo?

Si estuviera más tiempo con ella, si la chica del seguro me diera calce, pero la boba anda atrás del locutor que le lleva 30 años. Quince más que yo. Me contaron los camarógrafos que los vieron juntos. ¿Cuánto tiempo le durará el jovato? A las minas no les gusta que los hombres tomen pastillas. Menos mal que todavía soy joven y no necesito estímulos extras. Ya habrá tiempo.

Cuando el meteorólogo llegó al canal, lo encontró clausurado por un incendio. Los bomberos llegaron en pocos minutos y hubo suficiente tiempo para sofocar las llamas que aparentemente no tenían origen intencional.

Los reporteros en la calle tomaban montones de fotografías. Venían de todos los medios televisivos, gráficos y radiales.

Tiempo al tiempo.

Un muchacho estudiante de periodismo le pidió algún comentario al respecto.

El meteorólogo no tenía gran facilidad de palabra ni técnica adquirida para las entrevistas.

Así que lo único que se le ocurrió decir fue: “Crónicas marcianas. El tiempo debe detenerse”, recordando dos títulos de novelas de sus escritores favoritos de la adolescencia”.

El productor de un canal de la competencia lo vio en pantalla al mediodía y por primera vez notó la lucidez, buena presencia y carisma del meteorólogo.

Sin perder tiempo, lo hizo llamar por su secretaria y le ofreció la conducción de un programa de la tarde del tipo magazine: “Tiempo de mujer”. El gerente del noticiero en el que trabajaba el meteorólogo era su ex suegro y como “en el tiempo de higos no hay amigos”, el productor le ofertó el triple del sueldo y la posibilidad de llevar una co-conductora a elección.

La chica del Seguro era tan bonita que el ofertante no tuvo inconveniente en aceptarla.

Ella enseguida olvidó al locutor mayor y apuró el noviazgo con el meteorólogo devenido en estrella de señoras.

El Minuto a minuto lo favorecía. Cuando él se quedaba sin palabras guionadas mencionaba algún título de novela: “Tiempo de cerezas”, por ejemplo, y todos lo consideraban el último gran intelectual. Cuando le tocaba el turno a la asistente, la muchacha cantaba:

“Quiero tiempo
pero tiempo no apretado,
tiempo de jugar
que es mejor,
por favor me lo da suelto 

y no enlatado
adentro de un televisor”,

siempre la misma y única canción que recordaba de boca de su madre, fan de María Elena.

Los más pequeños deslumbrados aplaudían en el estudio.

Un día de éstos el dueño del canal la invitará a salir y encabezará un programa para chicos. Es probable que antes de fin de año haga cuatro o cinco propagandas y firme un libro de cuentitos infantiles, que le escribirá alguna maestra jubilada.

Un día como hoy el dueño del canal la invitó a salir y le prometió que encabezaría un programa para chicos. Es probable que antes de fin de año haga cuatro o cinco propagandas.

Lo del libro está lejos. Falta un tiempo, aún. Tal vez, intentando con algún empresario poderoso, o algún funcionario del Gobierno tendría mejor suerte.

Y luego, pedirá tomarse un tiempo para reflexionar sobre la pareja. Mejor no pensar en eso. El tiempo dirá.

Mejor no pensar en eso.
El tiempo dirá.

Mejor no pensar en eso.
El tiempo dirá.






(las cursivas son segundas voces)

20 de abril de 2007

MUJER CON MEGÁFONO -













MUJER CON MEGÁFONO.


Al Gran Tiranosaurius Rex.


Últimos días de marzo del 2006.



“...quisiéramos saber qué piensa

esa chica inmóvil trepada aun ceibo.

¿Estará arboreciendo?...·

Silvina Ocampo.




No sé si debiera contarlo.

En la tarde, casi noche,

ella, la mujer funambulesca

inaugura este cuento

huérfano de fobias y cólera

y se pronuncia:





El teatro abovedado acaba de morir.

De la víscera galopera de una mujer furtiva

nace un dragón ontológico,

se transforma en culebra purulenta,

envuelve aquel cuello, tres veces,

y escupe filamentos de plasma y fuego.


Ruptura definitiva de arte y pavimento

en la costra untuosa de la Avenida Corrientes.


Las columnas tiemblan por el estrépito.

Se agitan las hormigas de la acera.

Las apócrifas estrellas del cielo del Ópera

escapan

y cruzan la calle

en busca de malos agüeros,

martillando con penachos

la incipiente madrugada.


Los policías uniformados,

vestidos como crueles civiles,

reprimen y golpean con violenta ferocidad.


Tras las horas,

muellemente,

la voz de la mujer se aquieta.

El castor flota en el aire.

La víbora desanudándose se repliega

y vuelve a acurrucarse

en la región abdominal.


El teatro ha perecido.

Derrotada cae su legendaria máscara.

Los ciempiés de la noche lo velan en silencio.


Ministros y funcionarios negarán los sucesos.


Desde hoy,

queda prohibido,

en cualquier rincón de la patria,

hablar de señoras con altoparlantes,

de trombas,

de estrellas partidas en dos,

de caballos desbocados,

de dragones lanzallamas en teatros muertos.


Y niegan, y reniegan con necedad.

Insisten en negar que se oye,

desde lejos,

-aunque se los oye hocicando-

que la serpiente dejó un nido de huevos

en cada foco de luz

y crecerán nuevos pichones

que espolearán viejos venablos,

porque la mujer se transformó

en tronco de árbol

y de sus insignificantes ramas

cuelgan

parapetados megáfonos vesánicos.





LA CALESITA.








LA CALESITA.



(Palabras prevertsibles)



Los piratas chapuceros de Occidente.

Los que ocultan la daga

y exhiben la piedra.

Las grietas del carrusel anónimo.

Las plumas de un gorrión descolorido.

Los despojos del organillero.

Las palabras del coloquio

y las cifras del Purgatorio.

Los amantes del cañón.

Las banderas del dueño del circo.

Los payasos del circo.

La arcilla de los profetas pesimistas.

El pundonor de los sobrealimentados.

Mary Poppins y el deshollinador.

La hidalguía de los laureados equilibristas.

La copa vacía.

El espejo que quiebra la fe

con verdades de panteón recíproco.

En síntesis,

todo aquello que me recuerda la muerte

y Usted.