31 de mayo de 2007

PETER PAN (canción)




Esta cancíón tiene dos versiones musicalizadas de pop-rock y melòdico.

PETER PAN.


Se llamaba Peter Pan.
Era un títere inmaduro,
payador de mazapán,
enemigo del Verdugo.

En un teatro de cartón
se pasó toda la vida,
embobado en la ilusión
de escapar de su guarida.

Mas, una noche estrellada
que bebió de la botella
se embriagó con limonada,
no dudó y se fue a Marsella.


Peter Pan
Pan Peter.
¿dónde estás?
¿dónde estás?
Los ecos
repiten.

Encontré una caracola,
seis barquitos de papel,
fui abrigado por las olas
del Concierto de Aranjuez.

A mi novia Agripina
diez collares y un farol,
dos abanicos de espinas
Y un amor, beso de Dios.

Negocié mi almita al diablo,
me emborraché con jerez
Fui tirado en un establo y...
me decidí por volver.

Peter Pan.
Pan Peter.
Aquí estás.
No te vas.
Los ecos
Repiten
Jajajá

Ya no más
¿dónde estás?
No te vas.

Peter Peter
Pan Pan Pan.




PETER PAN.


Se llamaba Peter Pan.
Era un títere inmaduro,
payador de mazapán,
enemigo del Verdugo.

En un teatro de cartón
se pasó toda la vida,
embobado en la ilusión
de escapar de su guarida.

Mas, una noche estrellada
que bebió de la botella
se embriagó con limonada,
no dudó y se fue a Marsella.   ( opción Marbella)


Peter Pan
Pan Peter.
¿dónde estás?
¿dónde estás?
Los ecos
repiten.



Versión en tercera persona.

Encontró una caracola,
seis barquitos de papel,
fue abrigado por las olas
del Concierto de Aranjuez.

A su  novia la Agripina  ( opcionales... el que quieras que tenga rima con espinas)
diez collares y un farol,
dos abanicos de espinas
Y un amor, beso de Dios.

Negoció su almita al diablo,
se emborrachó  con jerez
Fue tirado en un establo y...
al fin decidió volver.

Peter Pan.
Pan Peter.
Aquí estás.
No te vas.
Los ecos
Repiten
Jajajá

Ya no más
¿dónde estás?
No te vas.

Peter Peter
Pan Pan Pan.




29 de mayo de 2007

LA BANDA DE MOEBIUS





La banda de Moebius.







Jean Giraud.




Las aventuras del teniente Blueberry
te esperaban a la vuelta de la calle
con una sola cara,
dibujada en infinito.
The long tomorrow era un juego de niños
donde un alien miraba curioso
mi tiempo futuro.
No sabía de tebeos ni de tinta china
hasta el día en que tu mano
me dibujó
siguiendo La ruta de Coronado.
Mecenas del
Chihuahua pearl.
¿Por qué no me dijiste
qué escondías en tu Garaje Hermético?
¿o que eras un Antihéroe
que salvaría mi universo?
Luc Beson abre puertas,
abrelatas de ciencia ficción,
en un dos por cuatro
acompasado
en caballeros medievales
de semblante mineral,
pasos de baile apremiantes,
leyendas del oeste,
ciudades y paraísos artificiales.
Tú Soluna:
Nuevo Señor de la galaxia.
Vigilante de las estrellas.
Ilustrador de alquimistas
y viajeros del tiempo.
Andrógino perfecto
de los jardines de Edena
prolíficos y copiosos
estás mirando desde tu ventana
la enredadera de mis músculos,
el nervio que me recorre
espeso,
buscando la memoria de mi alma
en la portada de un vinilo
de Jimmy Hendrix
o en un callejón sin salida
que termina en el tintero
de alguna vereda incierta.

27 de mayo de 2007

MARIA DE LA TIERRA



"La estrella come"
"el cielo oblicuo"
"por la tierra avanza una babosa"
y "abandonada a su corazón barbado"

ARTAUD.






"Por la tierra oblicua avanza una babosa:
se estrella con un Ave María,
la estrella como una Ave María,
la estrella come un ave, María...
María de la Tierra...
María que avanza en el cielo barbado
de estrellas oblicuas
luce un corazón de ave babosa.
María sin estrella: Lucia con ave
oblicua y come babosas
en la tierra, descorazonadamente
abandonada por una barba de estrella."

26 de mayo de 2007

COMO LOS ALBATROS.









COMO LOS ALBATROS.





Como los albatros
que van a buscar volando la pareja
a una isla del Atlántico Sur,
habitada por pingüinos, focas y delfines,
que nos fuera robada
por los mercaderes del templo,

abrir mis alas

y quedarme con tu abrigo

en este país inventado
que bautizamos: Fidelia,
recuperando soberanías añejas
por tanta identidad perdida.















Poema extraído del libro: "Retablo de duelos", publicado por Editorial Dunken.

GUERRA CIVIL (Poema a Neftalí)







GUERRA CIVIL.





Cebolla.
Voz.
Huele a llanto el martillo.
Tos.
Neruda.
Hoz, martillo y cebolla
en noches de Neftalí
al rojo vivo.

25 de mayo de 2007

Y NO AMANECE.


(noche en Monserrat).
Y NO AMANECE.



Impresiones digitales
que dejan huella implacable
en el desvelo de los insomnios.
Y no amanece.

La sepultura indefensa
del desván de la memoria,
con presentes visiones
de pretéritos destellos
y futuras encrucijadas,
expresa su voluntad
pagana y arbitraria.
y no amanece.

La muerte, ese otro sueño
de paralelos abanicos
amordaza el remolino
de nuestras bocas balbucientes.

Exangües de palabras,
los fuegos crepitantes
van apagándose
en taciturno ceremonial.
Y no amanece.

Los riesgos del vivir
están guardados
en el misterioso universo
de azogues
hacia vigilias inconclusas.

Y aun, hermanos,
no amanece.

EGO


EGO



Primero fue el descubrimiento de la sierpe,
después la poesía del suicida.

Los profesores se empeñan
en encontrar las causas biológicas de la depresión.
Cien métodos infalibles.
Cien perfectas verdades
que no se discutirán en el aula.
Cien
(o noventa y nueve y un poquito
-porque hasta el fiambrero te roba-)

No estoy de acuerdo.
Los que podamos atravesar el camino
seremos el nuevo aparat de los dioses.

Nunca espero mandatos
aunque sí, mandalas.

Ego te absolvo.

21 de mayo de 2007

MAPA CONCEPTUAL PARA HACER POESÍA.


MAPA CONCEPTUAL PARA HACER POESÍA.



Elija palabras adecuadas.
La sonoridad poética
es ineludible:
Si está demasiado cansado
puede optar por colores,
que no sean ni primarios
ni secundarios:
púrpura, lima, topacio,
siena o cobalto, por ejemplo,
y olores tenues,
graduales,
rescatados de la memoria.
A veces, la sinestesia,
la metonimia, ayudan.
Tampoco es cuestión
de andar diciendo que
lo que todo lo que huele sabe
y lo que se oye se mira.
No abuse.
Déjese de retóricas.
No olvide la cadencia y el ritmo.
Basta la salud,
diría mi abuela.
No mencione cielos estrellados,
caracolas,
gregario y sagrado,
besos, uvas o racimos,
pobreza, caderas.
-puede usarse entrepierna
pero nunca muslos-
si se quiere evitar la tentación de
copiar las odas ya escritas.
Trate de ser original
aunque nunca lo logremos
porque no nos es dado merecerlo.
Corazón, viento, noche
-conviene que sean marinos-
no pueden faltan a los poetas
noveles o Nobeles.
¡Que manía!
En lo sucesivo,
desestime los relatos
existenciales,
deje en paz a la luna
y haga el favor
de encender el televisor
una vez que termina
su poema.
Vea las imágenes del noticiero,
los arreglados juegos de azar
y los dramáticos problemas
pasionales de la protagonista
del culebrón,
también llamado "la novela"
mientras que durante la tanda
la persona más bella
le dicta
que marca de cerveza
le devolverá
los juegos de roles de
la edad perdida.
Verá orgulloso
como al día siguiente
de visitar la Casa del Gran Hermano.
le salen versos peores.
Se sentirá avergonzado
y aniquilará su ego soberbio.
Destruya su obra.


Y no hay nada que estimule más
a los entusiastas
que darse cuenta
(advertir, explicar,
fijarse,
determinar, precisar,
comprobar
u otros sinónimos similares
que se le irán ocurriendo),
que la buena poesía
no es cosa de menores,
no admite ligerezas,
ni espera señales del Infierno.

Verá, mi amigo,
que tendrá que ponerse
a trabajar de lo lindo.




Posdata:
Nótese la pequeña trampa
que acabo de hacer.
Cuando se invoca a Lucifer
alguien leerá dos veces
el poema
-el perplejo titánico del Tártaro-
antes de tirar los papeles
a la basura o cerrar el libro
para ir a alquilar un video de acción;
y con esto ya fastidiaremos
bastante a nuestros
lectores ocasionales
de versos afeminados,
que esperaban regocijarse
diciendo que la poesía
es aburrida
y está pasada de moda.

20 de mayo de 2007

LAS SANDÍAS DE MI PAÍS.






LAS SANDÍAS DE MI DESESPERANZADO PAÍS.

En mi desesperanzado país,
la gente arroja las semillas de sandía
en el jardín
y a los dos meses descubre
con un asombro digno de los cuentos de Quiroga
en exuberantes Misiones redentoras,
que nacieron cincuenta sandías gigantes;
y nadie se agachará a recogerlas.

Tampoco se intranquiliza por la inminencia
de una guerra nuclear, y todos dicen sandeces
(para continuar con el hilo y las sandias)
que reconfortan el alma:

Despreocupémonos.
No se ganó Zamora en una hora.
"La argentinidad al palo" borracho,
de la avenida 9 de Julio.


Con rescoldos de una ingenuidad evidente.
me calcé mis guantes de seda,
sediciosos, arrogantes,
no sea que me tomara desprevenida
Titanes en el ring,
embalados para regalo.


Me preguntaba hasta donde
llegarían los tentáculos del pulpo negro
americano
que hace flamear banderas con rayas
y estrellas de Sagrada Madera
en Hollywood y Allen
como un pasaporte al paraíso,
cuando por fin cesó la tormenta
y creí ver la luz del sol
orando a favor nuestro.


Riiiiiiiiiiingggggggg despertador
y el sabor de victoria,
todavía en pijamas.


Seguir rodeando
"la gran manzana podrida" traerá consecuencias
más embarazosas aún
(para todos)
así que,
ruego no abstenerse de provocar
daños innecesarios
a la producción de fantasmas del siglo XXI
y recoger las sandías
antes de la Cuaresma.

EL CUADRADO NEGRO









Letras y sombras.

A Milevich Kazimir



Y en ese "Cuadrado negro"
que llovía por sus vértices,
íbamos durando.


Cuando apaguen las luces,
estarás a mi lado,
como un mantel de hule
que se deja tirado,
con una soberana
tristeza de resaca,
como siempre te encuentra
el calor,

y la urraca
que grazna y que resume
lo mediocre y lo fatuo,
lo sublime y lo simple,
lo precoz y lo tardo,
tornará a rescatarte
para volver a hundirte
en su cierzo agitado.

19 de mayo de 2007

¿QUIEN SOY?



¿Quién soy?

El contragolpe de las intrigantes
manipulaciones de perversos y sátrapas;
la miga de pan embrutecida
por el melancólico presagio
del cajón de sastre de Lewis Carroll;
tiro de gracia
a lo que me altera o me define
por aquello que nunca fui
ni volveré a ser jamás;
el bisbiseo de lo monstruoso y lo sublime,
lo baladí y lo imbécil,
la carne y la imprudencia;
el papel de una moderadora inmóvil
que pinta frescos en la memoria colectiva;
la risa fácil e imitadora
de Cátulo y Homero
en el crepúsculo seductor
de mis agónicos días
(solsticio de mi vida);
los muros del Mausoleo
adentrándose en las estepas del lobo;
la ostentosa limosna de los danzantes
alrededor de un pensamiento único;
la esfera hueca que contiene al fuego eterno
en la abstrusa obra de un Creador embriagado
y extraordinariamente silencioso;
la aventurera trivial
de los ritos del no cumpleaños;
el cóndor y la nube visitada a lomo de mula;
la imagen más lúcida del ruido;
la estatua de mármol redentora del suicidio,
el caballo del carro del lechero,
la habitante de una aldea vecina
que no conoce de actos inaugurales;
cortesana y vengadora luminosa
como una abuela secreta de Caperucita Roja;
la traducción de un todo confundido
a aquella puerta abierta del Templo de Jano,
una inscripción en Delfos con miles de años,
la odiosa erudición de una Venus Sapiente
y la ridícula debilidad de Diana Cazadora
de vino espumante;
el perico parlante;
el perfume de los aires buenos,
los celos y la indulgencia,
la coartada de una pompa de jabón
de las violetas primaveras romanas
y
poco más o menos que eso.

18 de mayo de 2007

IF...


If.


-Recordando a Kipling-





Si todas las noches fueran de desborde,
de borrachos que dicen verdades
y abogados del infierno que no mienten,
de Osiris momificado;
si todas las noches viniera a visitarme la Diosa de la Sombra,
la de las Siete estrellas,
el Zos Kia Cultus de los enamorados.
Si todas las noches
cambiara mi angustia por tu risa
anegada en llanto escarlata,
y desplegara las alas de tu barquera
el Ku de la Serpiente de Fuego.
Si todas las noches los desvelos
fueran bienvenidos y las horas incontadas
como esta ausencia magenta
en mi memoria.
Si todas las noches los cometas detuvieran su rumbo,
si los mares alteraran su caudal de oro
encendiéndose en luces que duraran una eternidad.
Si todas las noches los astros cayeran sobre las montañas nevadas
del continental estío,
si las palabras fueran besos
y los dedos acariciaran
pieles de cristal envueltas en terciopelo y seda.
Si todas las noches escuchara tu poesía a mi costado,
la música de tu cuerpo herido,
el calor del sortilegio que nos ata,
mi cama no estaría menos vacía, amor,
que cuando estamos juntos.

DESAYUNO EN LA ISLA.


ISLA TROPICAL DE SANTA LUCÍA.






DESAYUNO EN LA ISLA.





¿Cómo sabes que grito que te quiero,
cuanto estoy preguntando:- ¿desayunas?

No digo lo que digo que te digo...

¿Cuántos años tendrá hoy el centinela
del portal de mi piso haciendo guardia?

¿Qué sonidos, qué salmos y plegarias,
oiremos, enclavándonos espuelas?

Cuándo el vértigo estorbe las distancias
¿dónde irán las dormidas mariposas
que no añoran paisajes en ayunas?

Amor: canta, la fauna se alimenta
de anzuelos con lombrices en la cama.

Te espero en el casino de comidas.
Ni siquiera sospechas cuanto me amas.








.

17 de mayo de 2007

LA DIATRIBA (soneto)


LA DIATRIBA.


Nunca sabrás por qué, el misterioso
amor carnal que la razón esquiva
y te brinda, a la vez, pasión y gozo,
termina por volverse una diatriba.

Dolor de circunstancias en reposo,
arde impar y en su cielo nos motiva
al cortejo casual con el esposo
arrasando a su paso, con quien viva.

Nunca sabrás por qué, la vida entera
escuece en esa rara golosina.
El fósforo que inflama la madera

incendia el corazón cuando adivina
que el hombre por amor se desespera
y encuentra soledad en cada esquina.

LA GEISHA


LA GEISHA.


Prepararse para ser geisha toda la vida.
Aprender a bailar igual que el viento,
a esculpir palabras balsámicas,
a tender una mano nívea y firme.
Ser la más hermosa;
apaciguar la mirada
y templar el corazón al sacrificio.

Prepararse para ser geisha
y saber que quien manda
en el Palacio
es aquel que controla,
con suaves masajes elementales,
los pies del otro.
Cambiar el kimono por la alta costura,
el cepillo casero por las sofisticadas peluquerías.
Caminar lentamente,
mas, ágil como una ardillita
consumando en Pandemonium
Pasión y Belleza.

Prepararse a oler como las lilas,
aprender a bajar los ojos,
a ser sutil con las diferencias.
Iluminarse con Basho
con Li Po o con Steiner,
pero iluminarse, sobre todo,
con rubor para mejillas
de marca afrancesada.

Recitar igual que los ángeles
poemas orientales con magnolias,
tierna y macerada la voz
en toneles añejos,
y seguir luciendo
fieramente indecente a los cuarenta
como una Ava Gardner
que no pierde su compostura
en las noches de copas de El Botín.

Prepararse para ser geisha,
doblemente geisha,
e instalarse en el jirón del mito,
dejar de ser una misma
para ser lo que los demás
quieren que seas,
y un día cualquiera
encerrarse en una habitación,
llena de flores y parientes,
pero antes iluminarse,
sobre todo, con rubor para mejillas
de marca afrancesada
y aceptar humildemente
que la Vida nos pegó un tiro.

16 de mayo de 2007

LÓGICA MATEMÁTICA






LÓGICA MATEMÁTICA.

1 abismo
+ 1 abismo
es =
a 2 abismos.

2 abismos
+ 1 abismo
es =
a 3 abismos.

3 abismos
+ 1 abismo
es igual
a un cuadrilátero.

Y es aquí,
coleguillas alacranes,
que nos pondremos a boxear
a los pobres usuarios
de abismos en verso,
hasta que aprendan
a escribir otros sinónimos,
que los hay,
y muy líricos.
¡Cómo no!

15 de mayo de 2007

NADA


NADA



“Nada.
He existido.”
Sartre.
La Náusea.







He existido para ser papel y pasado;
para albergar en mi juerga escarlata
las pasiones y el deseo;
para haber renunciado al viento peninsular
aquel invierno
y gastar la piel,
hastiada de preguntas y reproches
en un basurero efímero,
único horizonte del paisaje.
Respondí “sí” con la cabeza erguida
cuando fui interrogada por jueces anónimos;
dije “no” al plato de comida caliente
con la efervescencia de los veinte años.
Cien tarjetas de amor
me esperaron a la salida del hipódromo,
cien sombreros ausentes
se colgaron de mi laúd.
Reconozco el pecado
de haber tragado mi propia placenta
y el deshonor de haberlo olvidado,
como si tal cosa fuera posible.
No vale memorar el arrepentimiento.
Dentro de un segundo,
mitad de minuto, a lo sumo,
seré Nada,
como dicen todos los hombres,
desde quien sabe qué siglo,
quien sabe qué ciudad,
quien sabe qué mundo...

Cuando descubrí este cielo laberíntico,
las migas de mi cuerpo,
tendidas en la arena,
se precipitaban a la boca de los pájaros,
con callada virulencia,
y al fin, la nada,
nadita de nada,
recobraba su mágico sentido.

Palabras






Sin Poesía no habrá Arte.

Pintores, escultores, bailarines, actores, saben que sin una estética poética (con perdón por el ripio) no hay acción humana posible, por útil que pareciera resultar, que esté exenta de ella.
Porque la poesía es palabra, en su sentido amplio. La palabra es comunicación escrita u oral, pero también es seducción y belleza.
Las religiones identifican a Dios con la Palabra. Y ahí es sinónimo de Creación.
Los habitantes del mundo globalizado, enbuenahora, deberían aprenderlo.

Existe un pensamiento enojosamente oligarca: la cultura es para disfrutar en la intimidad y para los que puedan costearla. A los cerdos, fútbol, morbo y espejitos de colores, para poder timarlos con mayor facilidad.
Por supuesto, estoy totalmente en contra de esa idea retrógrada. Cualquier esfuerzo que realicen las sociedades para salir de la absurda creencia de que una imagen vale más que mil ideas es escaso. Esta simplificación visual debe ser desterrada si queremos vivir en un mundo respirable.
Y ni que decir que los chinos llaman ideogramas a los signos que representan cada término o morfema de su lenguaje. Valoran la palabra como idea a comunicar.

Entonces, aplaudo la posibilidad de llevarla a los subtes, como se lleva la música de instrumentos. El bien decir es música en sílabas, escribía el peruano Marco Martos. Nos complacemos en las armonías, cadencias, ferocidades e intentamos la ciclópea tarea de inteligir más y mejor el sinsentido o la razón de la vida humana.

En este sitio dejo, a fin de colaborar con el proyecto de supervivencia planetaria, sin aspirar a derechos de autor ni a fama inmerecida, mi expresión literaria personal.

¿Cuánta gente visita blogs de este tipo?
Poca, muy poca. Casi siempre la misma minoría.
Si me conocieran por verme dando saltitos en Gran Hermano, un poco más. No mucho.

Si llevamos nuestros discursos a la calle, como los peatones de Sabines o los fingidores de Pessoa, tal vez, no quiero aventurar un probable o seguramente, tendríamos un mundo más solidario, más justo. Recuperaríamos algunos valores, que hemos perdido en promiscuidad ficcional de las relaciones humanas actuales.

Porque la poesía que es un acto de amor, una infinita paciencia, un entretejido inacabable como aquel de Penélope, también es civismo (véase el ensayo de Kovadloff sobre el tema).

Para no dar más lata, quiero copiar aquí /como desquite y consuelo, como es menester/ una canción escrita por mí, hace bastante tiempo (no registrada en SADAIC, ya que eso exige música en pentagrama y tiene un costo económico que si no la canta algún apadrinado por las discográficas más fuertes, será de y en balde):






PALABRAS




Las palabras son
como agüita de nieve,
desleídas y breves.

Las palabras que huyen,
diezmando los desiertos
del valle de los muertos
son faldas de mujer
con sus medias de seda,
caprichos en la greda,
consuelos del placer;
elipsis de los gestos
del mundo manifiesto,
tablones, estaciones,
las palabras dormidas
nos sanan las heridas.

Luego dicen que son
banderas del destierro,
cantar del Martín Fierro,
los signos y las cruces,
motivos taquicardias
del ángel de la guarda.
Mentiras acuñadas.
Asaltos, sinrazones.
Desmanes de pasiones.

Hay palabras de alarma,
Palomas en guitarras:
las palabras canciones.

Apenas si suspiran,
susurran, se estremecen,
como niñas pequeñas,
o embisten, palidecen
los peces del estanque,
trigales como flechas
mecidas entre guantes.

Se guardan opiniones,
lenguaje de las señas,
anunciando cigüeñas
adolecen razones
igual que una tormenta
violenta, muy violenta.

Inventan brusquedades,
paradojas, causales,
resucitan edades,
y sobre todo, cuentan
de briznas y abalorios
del vago Purgatorio,
igual que las verdades
que hostigan vanidades.
Embriagan los colchones,
asustan corazones,
incordian los conventos
de brujos de descuento,
la barca de Caronte,
el fuego de Anacreonte,
manías del invierno.
Incienso del Infierno.

Las palabras escritas,
pañales de bolsillo,
son cerillas lejanas,
cabañas, espejismos
y mientras mansamente,
palabras son palabras,
enrojecen la mente
del juego de uno mismo.

LA CABELLERA DE BERENICE


LA CABELLERA DE BERENICE.
(canción)




por eso llevo tu aura,
te tomo de la mano,
me añudo contigo,
viajo en tu cabellera
por los espacios siderales.

Marco Martos (poeta peruano)



En el preciso
momento de tu gloria
Viví contigo
la historia sin historia,
Me abandoné
al fárrago ruidoso
de compartir silente tiernos gozos.

Inútil fue
que dieran campanadas
que retumbaran en las nuestras almohadas
me parecía que el mundo ya sabía
de mi osadía
sin más ni más...

Y nunca quise
pecar de Berenice
cuando a mi lado
moría asesinado
en el altar
de dioses de Afrodita,
de reina egipcia que dona sus cabellos,
al astro amado
que me jaló el resuello,

Y nunca quise
pecar de Berenice
por soñaciones,
fatales ilusiones,
vuelo lunar
por las constelaciones
del verbo amar
del verbo amar.

14 de mayo de 2007

EL TIEMPO Y LA ROSA





EL TIEMPO Y LA ROSA.


Poema a cuatro manos, con Elina.




Un gato está acechando en la penumbra,
olvida a los peces
intencionalmente.
Con sus ojos diabólicos se posa
en el cuerpo masculino de una hembra
que no termina de quitarse el corpiño
y en el hombre mandril.
¡Ay! Los genéticos experimentos.


Una rosa es una rosa siempre.


Imagen que el instinto construye
para que haya una hamaca en el parque
como una gigantesca mariposa
sobrevolando el extraño planeta.




II-

Hoy las arandelas son discos,
compactos, brillantes y celosos
con un deseo de alocada vida.
Una efigie faraónica
está llorando
amargamente.
La evolución del hombre al robot
es la velocidad de la luz.
Violeta y fucsia.
Somos apenas,
un encendedor rebelde
que lucha contra la corriente
y se deshace en ruedas y candados.

En estructuras ordenadas,
asimétricas y onanistas,
pasan cuadros del futuro.
blanco, negro, blanco.

¿El tiempo?
La cárcel de los colores invisibles.






Otra versión

EL TIEMPO Y LA ROSA.


Poema a cuatro manos, con Elina.






II-

Hoy las arandelas son discos,
compactos, brillantes y celosos
con un deseo de alocada vida.
Una efigie faraónica
está llorando
con amargura
La evolución del hombre al robot
es la velocidad de la luz.
Violeta y fucsia.
Somos apenas,
un encendedor rebelde
que lucha contra la corriente
y se deshace en ruedas y candados.

En estructuras ordenadas,
asimétricas y onanistas,
pasan cuadros del futuro.
blanco, negro, blanco.

¿El tiempo?
La cárcel de los colores invisibles.



I

Un gato está acechando en la penumbra,
olvida a los peces
intencionalmente.
Con sus ojos diabólicos se posa
en el cuerpo masculino de una hembra
que no termina de quitarse el corpiño
y en el hombre mandril.
¡Ay! Los genéticos experimentos.


Una rosa es una rosa siempre.


Imagen que el instinto construye
para que haya una hamaca en el parque
como una gigantesca mariposa
sobrevolando el extraño planeta.



ENIGMAS







ENIGMAS.



Los miserables iniciados,
avanzan por la autopista de la furia
a los secretos hondos
de una completa nada,
atemporal
e inaccesible a los sentidos.

Un hombre con sombrero
estilo Bogart,
y cigarrillo en la boca seca,
frunce el entrecejo, y sonríe
al ver a la aguardentosa rubia
apostada a su lado.

Cree develar el mundo terrenal
en la espesura de una puta
de cabaret.

Un ejército de perdedores
bebe a babor y estribor,
una ginebra de marca fortuita.

En la ciudad no hay niños.
Cualquiera puede notarlo.

Los hombres de la secta
con sus repetidas mujeres
(pocas, siempre iguales,
nunca la misma)
invaden el mundo.

Con códigos cada vez
menos misteriosos
desvirtúan el morbo
que los envuelve.

Cultores de novelas negras,
cine negro,
ovejas negras,
letras negras
en paraísos artificiales,
van desgranando
lo que luego llamarán:
sus vidas.
Solitarios y proxenetas,
compadecerán a la
vecina que a la siete treinta
toma el autobús
para comenzar su jornada
de enfermera en la clínica
donde atiende viejos apestosos,
que puedan pagarla.

En aquella época feliz,
Yo creía aún
que la estupidez humana
producía los enigmas.
¿Entonces quien
si no Sr. Eco?
¿La estupidez divina?


La cruz que custodiamos
es menos real que la muerte
que lleva a cuestas
la endemoniada existencia.

13 de mayo de 2007

NADIE





Nadie.

Siempre parecía que algo estaba por ocurrir.
Por eso, andaba huyendo como una perdiz que escapa de la carretera, asustada.
¿Qué saben los doctores?
Psicosis, diagnosticaban, y se rascaban la panza con satisfacción espasmódica.
Ellos que se creen felices y sabios no comprenden.
No es sana la melancolía, señorita. No se debe vivir del pasado. Contradicciones. Analice su infancia. Nadie la sigue ahora. Tranquila. Interprete el sueño. Es su obsesión auto-referencial la que inventa esas historias. Evite caer en pánico. Exprese lo que sienta. Gestalt crudo y duro.
Pero, ¿qué saben los doctores?
Alguien estaba del otro lado. Iba acechando, oteando, escudriñando como un solitario voyeur voyant mis pasos, con voracidad incontrolable. Me espiaba con catalejo vigilante.
La inseguridad, el desamparo de una creciente tristeza y las dudas timoratas eran mi desayuno cotidiano. La noche: el insomnio y las pastillas para dormir.
Una sombra me perseguía.
Los primeros tiempos lo llamaba "casualidad". Después, "extrañas coincidencias".
Llegué a creer que se trataba de un secuestrador de almas (Ätame, Almodóvar)
Analgésicos. Psicotrópicos.
Cálmese.
Nadie la está siguiendo. Nadie.
Espirales en el techo de mi mundo.
Probá con la religión. Hacé yoga. Nadie.
Tómese un tecito de hierbabuena y cilantro. Es lo mejor para estos casos.
Homeopáticos. Peripatéticos.
Doctores. Doctores. ¿Qué saben los doctores?
Andá al teatro. Olvidate. Salí a bailar. Que te diviertas.
Amigos, amigas, que nunca pagaban la consumición.
La vida continúa (de Sandro y Anderle).
Si no fuera porque algún tiempo más tarde comenzaron a llegarme regalos, todo habría quedado allí, perdido en los pasillos de un locura infanto-juvenil.
Primero fue una carta. Luego dos. Cincuenta. Discos, libros, películas, flores, con dedicatoria de amante encarnizado, entradas a conciertos, solicitadas a doble página en los diarios. Todo anónimo. El loco estaba de vuelta. En el contestador del teléfono (un llamado desde México) sonaba una guitarra acústica con la canción aún no estrenada.
¿Crisis de la edad media de la vida?
¿Qué saben los doctores?
Síndrome de Estocolmo. Un fan demencial.
¿Qué saben?
Nadie. Juan Nadie me sigue.
Le puse nombre para aceptar el miedo (dicen que los científicos no matan a los ratones a los que les ponen nombre).
No lastima. O, bueno, sí; me hiere sin quererlo con su Truman Show desquiciado.
Y sin embargo, es su psicosis, son sus ataques de pánico (y no los míos), su obsesión compulsiva, peligrosa, la que tantos médicos y psicoanalistas no pudieron jamás descifrar.
No. No estoy delirando. Nadie me persigue y debo convivir con él hasta la muerte.

12 de mayo de 2007

VENÍ.









Vení.

Fernando Pessoa, por su poema Ven.





Vení.
Hagamos el ridículo
de nuevo,
grotesco adorado.
Mi portal tiene arrugas
de tanto esperarte.
Vení
como un marido desnudo.
El corazón se ha perdido
entre besos prestados,
endeudados,
mentirosos,
ázimos y espesos,
inquilinos de dioses,
voraces,
caprichosos.

y yo tengo necesidad de vos,
de tus besos simples,
coronados de seibos,
sinceros como una flauta mágica,
de un cuento de ratones,
Ansío tus manos regordetas
apoyándose en mi pecho.
Sé mi carnal,
mi carta de amor anónima.

Vive mi vida y la tuya
y la de ellos

siempre en cicatriz abierta
como un exceso de pus
que destila todo lo malo
que hubo dentro de mí.
Vení
no te olvides de extrañarme,
cuando estés conmigo y suyo,
de mirar por mi ventana
y saber de qué color son mis pestañas
ese día.
Vení
que ya nadie más que yo
abrigará tu regreso.
Vení a olfatearme
a ganarme al dominó
y al tutti fruti.
Que estoy brotada
y tu ausencia me agoniza
cada vez que te siento lejos.

11 de mayo de 2007

LA SUICIDA





Fotos: // De espaldas//Autopsia de Paris Hilton- escultura de Daniel Edwards.

Con un epígrafe de Alejandra: 
                                                      "Y yo sola con mis voces
                                                       y tú tanto estás del otro lado
                                                       que te confundo conmigo"



"La soledad nuevamente encontrada apenas encerrados en nuestra cápsula roja nos es dulce e inquietante a la vez. Sabe, pálido lector, que cada vez que uno se abstiene verdaderamente de morir, resulta de eso un verdadero  nacimiento, tanto más precario y doloroso en cuanto  se emerge de las tinieblas sin otra madre que uno mismo, sin otra contracción que una voluntad que no siempre se alcanza a comprender muy bien.
Durante largo tiempo la mente se acordará de los días en que no lograba mantener contacto ni con el cuerpo ni con el exterior, y la vida entera, sin esa otra mirada, parece mucho más frágil que el cuerpo que la contiene. Uno se sorprende a sí mismo avanzando al tanteo en un mundo, sin embargo, lleno de luz, volver poco a poco de nuevo a las gentes, como si pudiera quebrarse al menor contacto, mientras que en sí mismo se siente que los fragmentos rotos no han vuelto a recuperar enteramente su lugar."
JULIO CORTÁZAR.



LA  SUICIDA.

Mírate asquerosa cobarde.
Recuperaste  de la subsistencia
el perdido color de viejos pasos
que antes se escabullían de tu piel
con el ritmo constante
de los acordes de un teclado
con furtivo encrespamiento.
Vomitarás sobre el embriagador
desdén de esquivos girasoles
y de cabelleras lustrosas
que coronan ninfas inveteradas.
Escapaste al infierno,
para entrar en él.
A él.

Víctima de perpetua paradoja
yo misma te condeno.
Los labios apretados
serán el signo de tu esclavitud
que tiritará de frío,
impávida e insensata en los tizones
de los terremotos
que exprimen las entrañas
para escupir lava y fuego.

Te olvidarás de mí,
de la melancolía estruendosa
de quienes  perdimos los sueños
entre mariposas blancas
imaginadas por el cerebro descontento
cuando  la pasión  no lo abrasa.
Adjudicada a tu cuerpo y alma
serás de todos para ser
siempre sola y de nadie.
Los apellidos mundanos te esperan;
los sonidos te consuelan a medias:
las rimas dejan de ser signos  macabros
para chillar soberanas entre tus medusas
híbridas y efímeras.

Estaré, a pesar de todo,
estaré
acechando los ecos
de tu océano cada vez
que la noche esté llegando.
No te avisaré la próxima ronda
ni te daré tregua.
Te obligaré a tomar la navaja decisiva.
sepultando  tu miedo secular y nutrido
por la tierra madre.
Vendré a ahorcarte con mis palabras.
Te azotaré entre los secretos
y avatares del demonio.
La vida que ganaste es eventual.
Nonata. Imperfecta.
Pasajera de un tren que descarrila
en cada alcázar.
Tu  carne de mujer será débil,
cederás a mi reclamo.
Y yo,  serpiente ebria
mecida en la cuna
por tu propia mano creadora,
te recordaré las mansas horas
en que estuviste conmigo
fuera de las coordenadas
del tiempo y el espacio.

















AMBROISE VOLLARD




AMBROSO VOLLARD.



Vollard -en algunos sitios aparece como
Vallard- fue marchand de Picasso en su
período cubista.
Para é realizó varias obras.



De mi consideración:


Aquí tienes tu retrato
con barba, rectángulos y tristeza.
La botella no me la pediste.
Sin ella
hubiera sido imposible el acto creador.
No cambies. todavía, tu costoso traje.
Envíame el pago urgente
que afuera está la guerra
en blanco y negro,
y tengo que pintarla a cuadros,
por si acaso.

10 de mayo de 2007

¿QUÉ CULPA TIENE MI MADRE?







I-

¿Qué culpa tiene mi madre?



Puedo resignar
tres horas en el supermercado por quincena;
fregar las ollas;
quitar el polvillo
de los muebles del comedor;
limpiar los discos de tu colección,
cada día más nutrida;
acomodar los libros
por orden alfabético;
organizar tu agenda
-qué orgullosa estoy de tu talento,
mi querido-.

Puedo soportar
la inmunda grasa de los mosquiteros,
lavandina, detergentes,
el hollín infinito
de sus escrutadores ojos de alambre;
admitir que nunca encenderás el Spar
cuando te cocinás un patty
a las dos de la madrugada
y olvidar que no lavás los cacharros
ni apagás las luces
antes de volver al dormite.

Puedo permitir
que salgas a correr por Lezama,
lo sábados, a la hora vespertina
en que las cabareteras
se repintan los labios
y encreman las pestañas
con máscara negra
y yo me quedo esperándote
inquieta;
y que me digas al regreso,
tarde, muy tarde,
que encontraste a un amigo
¡cuántos amigos que no te conozco,
todavía!
y que perdiste bastante dinero
en el Bingo
o te tomaste alguna cerveza de más
y eso te haga eructar en la cama.

Me acostumbré, por cierto,
a la pegajosidad de las ciruelas
y a esas frutas de carozo que adorás;
a vaciar tus ceniceros,
a esperarte con el camisón blanco,
ese de gasa transparente con encaje
los días que gana Boca
y te hace delirar;
a abrazar a tus hijos
que me llaman “bruja”
y jamás me agradecieron
el costoso regalo
que les hice la Navidad pasada,
gastando mi aguinaldo completo.

Ay, puedo sonreír;
tener orgasmos
cuando vos querés;
planchar siete camisas
y media docena de calzones
cada semana,
-seis porque
los domingos no te bañás ni loco-;
puedo perfumar las toallas,
depilarme bozo y piernas
con cera vegetal
como un dolor de parto
que me arrancará piel y juventud;
viajar en colectivo a mi trabajo
porque el auto lo usás vos
aunque es nuestro.

Puedo, sin parpadear,
disculparme por un risotto
fuera de punto,
por no recordar
haber puesto cubiteras en el freezer,
y aceptar, indubitada,
que las papas fritas
no me salen tan ricas como a vos.

Puedo vivir
a lechuguita y agua
todo noviembre y diciembre
para estrenar la bikini color fuego,
y ahorrar monedas
para comprar el Hawaian Tropic,
porque sé que te gusta verme tostada.

Pero, no estoy dispuesta a tolerar
que tu madre venga a visitarnos
y me diga:
“Luli, te llevaste una joyita.
Cuidámelo bien.”







II-


No quiero ser la madre de tus hijos
-implacable educadora
que vas a presentar con orgullo a tus colegas-

No quiero ser la musa que alimenta
tus obras de arte.
(Siempre creí que el destino
de Beatrice o Laura
era peor que el de una esclava ateniense).

No quiero ser la amiga que
te palmea la espalda
cuando me entero que tuviste sexo
con una secretaria cortés,
ni la mujer de tus oraciones,
ni la proveedora del hogar
y menos quiero ser la abuelita
que te guía por el buen camino,
elige tu ropa
¿qué se pone? ¿qué se pone?
Ya tengo un sol y mis cincuenta estrellas
de las qué ocuparme.

No quiero ser tu perrita,
que me saques a pasear los domingos
con bozal y soga al cuello,
caminando, caminando...

No quiero ser la corista
que te excita en el Maipo
ni la poeta que te escribe
cartas de amor
en sobres ecológicos
con una rosa dentro.

No quiero ser la perfecta cocinera
de una olla a presión,
la chica de la limpieza de los sábados,
la enfermera de la familia,
la modelo de pasarela
con los dos trapitos que me compré
en la Feria americana,
ni ser tratada como una niña.

Tampoco quiero ser la esposa rica
nada benevolente y frívola
que viajará a Milán
igual que Su Jiménez
a gastar en lo que no necesita.

Tomá nota.
no quiero que me pagues
ni que me cobres,
que me regales ni que inviertas en mí,
que me vendas vanidades,
morbo, prestadas mentiras,
cerámica rota por la rutina,
lapiceras que manchen los dedos,
sopa de cubitos
en restaurantes de cuatro tenedores.

No quiero humo del cigarrillo
ni colillas en el cenicero que me lo recuerden.

No quiero que te vayas
ni que vuelvas temprano
que me grites o te calles.
No quiero que me ames
ni que me dejes de amar.

No insistas.
Nunca vuelvas a decirme:
“Lo siento” “Te eché de menos”, “Fue mi culpa”.

No quiero, no quiero ser
perdonavidas.

¿Qué quiero me preguntás?
Que me trates como a una mujer.

¿Es mucho pedir?

9 de mayo de 2007

EL DARDO.





EL DARDO.

Cuando una halla la religiosidad,
lo infinito,
la fe en el amor,
enseguida se anotan las Iglesias
para hacer su agosto,
los fatídicos gurúes,
los profetas de tarifas inescrupulosas.

Después, esa gente
te vende un seguro,
por si quiebra tu compañía de seguros
y te planta sus séquitos dorados.

Como estos viles
tampoco tienen pensado abdicar
por el momento,
tendremos que seguir manteniendo
patronatos, templos, imperios, reinos
de cultores de la miseria.

Entonces, quiero pegarle
a una rica heredera desconocida,
que va por las calles,
mostrando cruces de plata,
ufana de sus limosnas.

Detesto a los poetas profanos
que estiman la belleza
como si fuera un mérito
o un atributo de Dios.

No es que desprecie
su presunta elegancia
de conducta intachable
o su refinada parsimonia.

No es que señoras como esas
sean malas o tontas.
¿Por qué iban a serlo?
Les tocó andar por la vereda del sol.
Hablan idiomas,
lucen brillantes cabelleras
tratadas con buenos productos
desde sus nacimientos en cuna de oro.

Para ellas, el otro, los otros,
son apenas rodamientos útiles,
conejillos de indias de evolución transitoria,
mano de obra barata, confinados clientes,
público manso que las aplaude sin cesar.

Lo que me ocurre
es que nunca se cuestionan
la desigualdad.
Sus cenas de gala
para tristes caridades
alimentarían ejércitos.

No hay extrañamiento
en su rostros estigmatizados
por la prejuiciosa civilización.
Ellas sostienen el sistema.

No se incomodan ni exasperan
porque no hay necesidad.

Son especies diferentes de nosotras.
Se proclaman nobles Venus,
Hetairas superiores.

Escapan espantadas
si se las encara de frente,
aúllan de dolor
si se las denuncia por hipócritas y ladinas.

No entienden
y sollozan injuriadas
llamándonos: resentidas,
mientras sus caballeros
las consuelan
con vanagloria de sultán
y tesoros conseguidos
por apropiación viril.

No le es dado comprender
que cada cual
defiende lo suyo;
y nuestra supervivencia
depende de este grito ahogado
que lanzamos como un dardo
por no descuartizarlas.

8 de mayo de 2007

DON NICANOR Y LOS MOSQUITOS


Nicanor y los mosquitos.






No se enfade si le digo,
que acuerdo y desacuerdo con su Manifiesto.

Se puede ser comunista y florido -como Pablo-,
socialista y desordenadamente -como Julio-,
de derechas que están a la izquierda,
(entrampadas al amazónico estilo de Jorge Luis).
Se puede ser anárquico los Jueves,
enamorarse los días de Fiebre de sábado por la noche
y si me apura, hasta Tarantino
o abierto hasta el amanecer.

Se puede ser poeta en verso o en prosa,
o de ninguna manera,
clásico y locuaz (quevediano),
parco y desgarrador (peruano y vallejo),
metafísico en Portugal de magos Saramagos,
y un océano de Pessoas fingidores,
o meta físicos ( Terminator o Exterminador),
y aún, atletas neogriegos
que van a dar a la mar.

O metiendo la pata como yo...

Pero a mi la poesía me gusta toda.
Toda, toda, toda,
absoluta o pasajera...
a sotavento y barlovento...
Toda, toda, toda.
Lejos de las críticas pagadas
o al ladito de experimentos inservibles,
según el día y el estado de ánimo
que lleve,
el corazón más o menos roto,
por el calor abrasador de la nostalgia,
siempre y cuando
no me hayan picado los mosquitos
una tarde sudorosa de verano.

UN SONETO CASTELLANO. (Vale como canción)

UN SONETO CASTELLANO.

lalá lalalalá lalá lalala
lalá lalalalá lalá lalala
lalá lalalalá lalá lalala
lalá lalalalá lalá lalala



lalá lalalalá lalá lalala
lalá lalalalá lalá lalala
lalá lalalalá lalá lalala
lalá lalalalá lalá lalala



lalá lalalalá lalá lalala
lalá lalalalá lalá lalala
lalá lalalalá lalá lalala



lalá lalalalá lalá lalala
lalá lalalalá lalá lalala
lalá lalalalá lalá lalala

6 de mayo de 2007

FEDRA






FEDRA

Ho ogni furia d´amore...
Racine.






Sola ante mí misma,
Impropiamente desnuda,
seca y astillada en piel,
desalbergada
en trazos del tiempo fenecido,
microscópica,
almacenada
en la infausta turbulencia de los años,
segmentada dentro de un orden,
exangüe y fragmentaria en la arrogancia,
subrogada en tiranías umbrosas,
cursi hipopótamo anónimo,
escéptica,
resumen crucial
de novelista deplorable
y trituradora de asquerosidades mundanas,
escalpelo del bosquejo,
hilacha de perezas y furores,
padeciente de injurias denostadas,
con mi santo y seña a cuestas,
centinela imperdonable,
remolona que se condena
en enredaderas liliputienses,
incognoscible, suicida,
bravía a tumbos,
edificio en ruinas con visillos de mal gusto,
doblegado sauce llorón,
quebradiza, demudada,
heme aquí,
como Fedra,
sola.

ANÁFORA


ANÁFORA.


ANÁFORA.

Hasta que seamos sensatos.
Hasta que la gente lo entienda.
Hasta que aprendan a respetarse.
Hasta que las velas no ardan.
Hasta el día en que caigan rayos de punta.
Hasta que llegue el Mesías.
Hasta que Dios nos avise.
Hasta la noche de los tiempos.
Hasta el domingo que viene.
Hasta la vuelta.
Hasta que digas lo siento.
Hasta que cumplas tu promesa.
Hasta el año próximo.
Hasta que haya democracia legítima.
Hasta que me den el Premio Nobel.
Hasta que se termine la plata.
Hasta siempre.
Sinceramente.
Hasta la médula.
Hasta nunca.
Hasta que haya paz.

5 de mayo de 2007

LA CALABAZA.




La calabaza.

¿Ustedes saben cómo se dice calabaza en inglés?
Pumpkin. Pumpkin.

Si nuestra calabaza se llamara “Pumpkin” (nombre tan magníficamente sonoro para algo tan sencillo) comeríamos montones de calabazas.
Sopa de calabazas, ravioli de calabaza, calabaza al horno.

Pero la primera cosa que se nos ocurre en un fast food es pedir frennys, o sea papas fritas.

Claro, ¿cómo vas a pedir calabaza si en tu inconsciente eso suena a “calabozo”?
¿Es una cárcel. Es una celda de clausura?

Para deprimirte aún más, en los post-operatorios, ¿qué te dan? Calabacita her-vida.
¿Quién quiere curarse así, her-mano?

En cambio, mirá vos, en EEUU los chicos la usan como máscara la Noche de Brujas y de premio
les dan caramelos, que se dice “candies”. Pumpkin-candies Riman ¿lo ves?

Quizás, eso explique que la población americana tenga uno de los índices más altos de obesidad del planeta y que nosotros comamos frennys en lugar de caroteno y pura vitamina A,
y encima, se nos trate como a pavos en el Día su Acción de Gracias, inflándonos como nabos, por papas fritas




LA CALABAZA


¿Ustedes saben cómo se dice calabaza en inglés?
Pumpkin. Pumpkin.
Si nuestra calabaza se llamara “Pumpkin” (nombre tan magníficamente sonoro para algo tan sencillo) comeríamos montones de calabazas.
Sopa de calabazas, ravioli de calabaza, calabaza al horno.
Pero la primera cosa que se nos ocurre en un fast food es pedir frennys, o sea papas fritas.
Claro, ¿cómo vas a pedir calabaza si en tu inconsciente eso suena a “calabozo”?
¿Es una cárcel. Es una celda de clausura?
Para deprimirte aún más, en los post-operatorios, ¿qué te dan? Calabacita her-vida.
¿Quién quiere curarse así, her-mano?
En cambio, mirá vos, en EEUU los chicos la usan como máscara la Noche de Brujas y de premio
les dan caramelos, que se dice “candies”.
Pumpkin-Candies Riman ¿lo ves?
Para hundir a la calabaza aún más en la profunda cicatriz que la estigmatiza tuvimos una presidenta, de cuyo nombre no quiero acordarme, que en lugar de volverse doncella a las 12 de la noche del día que dejaba el cargo público, dijo que se volvería calabaza (porque era tan bruta que ni el cuento de Cenicienta se sabía, y es probable que pensara que Caperucita Roja había sido escrito por Marx para que los actores comunistas se encapucharan antes de salir a escena a jugar su rol playing).
Quizás, eso explique que la población argentina tenga uno de los índices más altos de obesidad del planeta y que nosotros comamos frennys en lugar de caroteno y pura vitamina A, y encima, se nos trate como a pavos del Día su Acción de Gracias, inflándonos como nabos, por papas fritas.

.

ATROPELLADOS




ATROPELLADOS.


Uno a uno fue atropellado.
Luego fueron siete, setenta veces siete
La clave del conjunto era la misma:
Miedo y dolor de antiguas religiones.
Fantasmas presentidos.

Los hospitales estaban vacíos
y la muerte llena de espanto
enfrentaba a Goliat.
La enfermera del cuadro,
su dedo índice en los labios,
pedía silencio.
De eso no se hablaba en los pasillos argentinos.
El hombre de la Bolsa no era un cuento,
viajaba en Falcon verde
cargando sus cadáveres sin prólogo,
umbroso y multiplicado.

Y el reloj, para algunos, era un milagro
de aeropuertos y falsos pasaportes
hacia rutas que llevaban a cuevas subterráneas
del ensordecedor exilio.

Seguimos dando vueltas al carrete
y entonces, deshabitándonos
regresan los papeles de encubiertos adioses.
Recuerdos olvidados.

Odiamos al asesino y al indultante, claro,
y odiamos a la madre que los parió.
Mas, sin embargo: ¡Atención!
La vida les da revancha.
Se están reorganizando
despuntando rencor con su cinismo de socios,
como si tal cosa fuera posible,
como si nada hubiera pasado.

Debemos hollar la traición
con los pies en la cabeza.
Resolver en poemas hasta que escampe
y jugar la Supercopa descalzos,
aunque no salgamos en la tele
y sea tarde, tarde y demasiado.

4 de mayo de 2007

PLUTÓN













PLUTÓN.


No me importa, Plutón,
que algunos nieguen
que estás en nuestra órbita
cercano.

Ni me importa
la niebla de los tiempos,
que apenas los científicos balbucen.

Sólo sé
que si hubiera muerto anoche
seguirías flameando en el sistema
que me acoge y respiro.

Y sé, también
-a tientas mi confianza-,
que si hubiera sabiduría
entre la incertidumbre
que acorrala el despótico destino,
no serías excluido
como un paria de otra casta
a un cielo de fronteras.

Te honraron como Dios
y Rey de los Infiernos
aquellos que te echan.

Volverás, ya ves
-podría ser que de verdad volvieras-
en el ínfimo universo
de posibilidades oscuras
que aun nos depara
la fatal veladura,
a girar ante el gran sol,
a convivirnos,
mientras brillan desde lejos,
los rezagos de luz
de este planeta
que habrá perdido el cuerpo
en la zozobra.

PUBLICIDAD.

Texto publicitario para el hipotético caso de escribir un libro:


La Agrupación “Apague el televisor y léame”, de la cual Lucía Angélica Folino es Directora fundadora, vocal y único miembro, invita a Ud. a comprar el libro “equis equis” de la autora ídem, quien se tuvo que costear los gastos de edición y publicidad por no encontrar padrino alguno que deseara adoptar semejante hijo putativo.
Cláusula de garantía: En ningún caso le será devuelto al consumidor el valor desembolsado, ni siquiera ante la insatisfacción por el producto, falta de interpretación, mala leche o diarrea estival, dado que los poetas también tenemos derechos humanos y cada tanto nos toca comer. Ajo y agua.
Hay sólo 200 ejemplares a la venta, finamente encuadernados y articulados.
Adquiera esta oferta ya, antes de que se agoten los libros... (y yo, tú, él y ella también).

3 de mayo de 2007

SIN CONSUELO






SIN CONSUELO.

Son vándalos de la semejanza,
procreadores genitivos
del bagaje de la insensatez literaria
y humana.

El poeta recela de la injusticia periodística
y es vulnerable al menesteroso.

Sin consuelo.

¿No les ocurre lo mismo
frente al carnicero escatológico,
teórico de mentiras letradas,
aprendidas por sus mentes genuflexas,
acampando en la institucional servidumbre
de los excelsos premios
y los honoríficos galardones?

INTRUSOS EN EL ESPECTÁCULO




Saroyan en su lecho de muerte:
“Creí que nunca moriría.”





Me contemplo desde
la inmortalidad de mi presente.

En la pantalla del televisor
gesticulan y cuentan
chismes de modelos desconocidas
de la mediocre farándula nacional.

No siempre se crea
Poesía
escuchando a Vivaldi
o a Andrey Kiritchenko
ni brindando a la salud
de Hölderin o Bonnefoy.
Diría mejor, casi nunca.

Somos esto. Estamos acá.

¡Qué insensibles parecen
los que no aprecian
la música erudita del siglo XVII,
el trabajo de los genios
de la pintura holandesa
o los sublimes yámbicos griegos!

Como un borracho
en la taberna,
nos preguntamos:
¿Para qué todo?
Sí por mucho camino
que ande
-lo juro pese a haber encontrado
el Santo Grial-
seguirán muriendo
los asesinos y los gatos
-siete vidas también se extinguen-
y los jazmines no crecerán
si alguien
no los cuida de las hormigas.

Mas,
cuando no quede otro alguien
y siga viva
¿querré permanecer sola
en el desierto
como un personaje bíblico?

He visto envejecer
a verdaderas beldades,
caer en la degradación
a galanes notablemente hermosos,
mentir a los presidentes más amados
y desaparecer
¿dónde han ido?
a niños, mariposas y tamberos.

Y los tipos de
“Intrusos en el espectáculo”
siguen vendiendo
productos para adelgazar,
correas para perros,
alarmas antirrobo
juegos frutales
y mujeres sintéticas
sin gusto ni calorías,
como si
la tarde fuera un chicle
pegado sobre la mesa
o
una latita de atún
desmenuzado.

2 de mayo de 2007

SANGRE, SUDOR Y LÁGRIMAS.





SANGRE, SUDOR Y LÁGRIMAS.



Cuando tuve sed,
bebí tus lágrimas.
Cuando sentí hambre,
me alimentaste con tu sangre.
Después vino el miedo
y me cobijaste con el sudor de tu frente.
Ahora que ya nos casamos
¿De nuevo “sangre, sudor y lágrimas”?
¿No me harías un bracito a la parrilla?

EL HAMBRE Y LA SED.





El grito de Eduard Munch (1893)


EL HAMBRE Y LA SED.




Más allá de la sombra.





Frente al río que huele a esencias importadas
se recuesta la espina dorsal de Puerto Madero.
Cada vértebra es un restaurante a la carta
donde van los maridos con señoritas rubias
de pelo lacio y cintura diminuta.
Suenan los absurdos teléfonos en la mano
que comunican que la reserva no está lista
y el dueño del B.M. pone una estúpida cara
de satisfacción y superioridad
mientras conversa en la fila,
con otros iguales a él,
que tienen mujeres idénticas a ella,
que por esta noche es la suya...
Llega el vaho de las peluquerías del Norte,
mañana quien sabe.

Conseguir un palco en el paraíso de elegidos
del reino de los testigos del último dios
no es poco.
Poderoso caballero.
El hombre volverá a mirar el reloj
de acero y oro sin preocuparse.
La zona está custodiada.
No acecha el miedo
que viene a plantarse por las mañanas
frente al despertador virgen.
El cerco perimetral invisible está delimitado
por una sombra tenaz
que apenas se vislumbra.

¿Qué hay del otro lado de la sombra
que ahora va tomando forma monstruosa?
El señor empieza a sudar,
-raro para una noche de septiembre-.

Se escucha a lo lejos una alarma que suena
sin causa aparente.
No es la suya.
Mas, puede que lo fuera.
Las sonrisas de los vecinos de espera
se desdibujan.
Todos descubren la voracidad de la sombra.
Ninguno la piedad mítica.

De repente,
recuerda a un chico de Puerto Bayahibe
una tarde de exactamente un año atrás.
Las moscas zumbaban a su alrededor
y sus piecitos descalzos tenían ampollas.
No tenía fuerzas para caminar, le pesaba
una panza prominente a su esquelético cuerpo.
Fuera del hotel tuvo la misma extraña sensación
que aquella noche nublada.
La oscuridad ahora instalada en Buenos Aires
se transformaba en humo
y adquiría la imagen del niño dominicano.
Lo estaba viendo.

El muchacho que cobraba sus monedas por estacionar
los autos tenía la piel blanca y el cuerpo atlético.
Fue el primero que gritó.
El círculo de las tinieblas se acercó a él
lento, patibulario;
extendió una mano peluda
antes de engullirlo
y las mujeres lloraron
un poco.


Empezó a nevar,
Como aquella vez que González Tuñón
vio nevar en el Colegio Nacional
que años después fuera también su colegio.
La corbata lo asfixiaba.
Unos segundos después,
el sitio de la mesa era anunciado por un elegante
gerente de relaciones públicas,
vestido de negro
( más negro que la sombra):
-Adelante, señores. Buenas noches.
¿Toman una copita de jerez?

1 de mayo de 2007

LA LUCHA







LA LUCHA.



Dentro de usted hay dos mujeres.
La que yo imagino
y la que su carne promete.

Dos mujeres y una víctima:
yo mismo, el observador.

En sus túmulos luminosos
aparece la voraz,
la inalcanzable,
la que muestra su voluptuosa sensibilidad,
a pecho abierto.

Esa mujer me agobia,
me repele y me asusta,
pero le confieso: es la que amo.

La otra mujer es oscura.
Su cuerpo está esculpido en madera rústica.
Es torpe, aburrida, doméstica,
carente de femeninas formas
y fastidiosamente mojigata.
Lo diré sin pudor: también la amo.

Su lucha sáfica es la mía.
Soy todos los hombres
-compréndame, señora-
no hay quien nos entienda
y no puedo ayudarla a matar a ninguna.














Las imágenes corresponden: a la obra de la artista Sanzsoto (Sueño de flor) y otra a una experiencia de lucha femenina en piscina de gelatina, realizada en La Florida, EEUU.