4 de mayo de 2007

PLUTÓN













PLUTÓN.


No me importa, Plutón,
que algunos nieguen
que estás en nuestra órbita
cercano.

Ni me importa
la niebla de los tiempos,
que apenas los científicos balbucen.

Sólo sé
que si hubiera muerto anoche
seguirías flameando en el sistema
que me acoge y respiro.

Y sé, también
-a tientas mi confianza-,
que si hubiera sabiduría
entre la incertidumbre
que acorrala el despótico destino,
no serías excluido
como un paria de otra casta
a un cielo de fronteras.

Te honraron como Dios
y Rey de los Infiernos
aquellos que te echan.

Volverás, ya ves
-podría ser que de verdad volvieras-
en el ínfimo universo
de posibilidades oscuras
que aun nos depara
la fatal veladura,
a girar ante el gran sol,
a convivirnos,
mientras brillan desde lejos,
los rezagos de luz
de este planeta
que habrá perdido el cuerpo
en la zozobra.

4 comentarios:

roberto dijo...

Han desaparecido a Plutón, nos han escabullido el Limbo, ¿tendrá razón María Elena Walsh cuando dice que "para quien no fue mujer ni trabajador/cualquiera tiempo pasado fue mejor"

Premio consuelo para Lucía Folino dijo...

no, roberto.
Cualquier tiempo pasado fue peor y te lo digo yo, que soy mujer y trabajadora.

Roberto dijo...

Lucía, leé bien. Eso es exactamente lo que dice María Elena.
Para quien NO fue mujer ni trabajador, cualquiera tiempo pasado fue peor

Roberto dijo...

Lease en la última línea: FUE MEJOR