26 de junio de 2007

RELIGIONES.


Amadeo Modigliani. Anna Andréievna Gorenko Ajmàtova.


RELIGIONES.


Un templo, una mezquita,
gran catedral,
iglesia en pueblo chico
infierno grande,
una cruz en el ojal,
diario íntimo de cena con compadres
y bautismos
Abrazos in-finitos.
Un rosario
en lo profundo de la calma.
Aniversario de díscolos contantes,
que siempre mueren de elemental olvido.
Sin embargo, tu nombre,
reluce en las aceras,
entre charcos y baches,
cimarrones amargos,
y el sutil desnudo que tu boca exhibe
se viste de hojas de otoño
hirsutas y grises.
Amsterdam era el sueño heroico,
donde falla la memoria
-no estoy segura del eco
de la pompa-
Recuerdos sin corbatas
de inéditas baladas,
perdidas en los infiernos
de...
(adivinen ustedes el resto).

Pero, seguiré intentando
para no parecerme a la más fea,
a la más tonta,
para dejar un camino
con el polvo de mi marca.
Hay tardes (en) que me vence la desesperanza.
Todo fue dicho.
Solamente puedo
glorificar los poemas ajenos:
Hoy nada cambia,
porque todo cambió
el día que te fuiste,
que te escapaste
para ser precisa,
de mi insensata locura
esdrujularia
de bodas zulúes,
y baños de espuma
que sanaran las sangrías,
de un pasado en donde
escribimos la misma
deleznable página
e idéntico sopor.




Francis Bacon. Mujer reciclada.

3 comentarios:

vill_gates dijo...

Mirá lo que escribió Podeti sobre Flaubert y después hablamos...
Justo lo de ayer.

Premio consuelo para Lucía Folino dijo...

vill:
le acabo de enviar este mail a Po:

Podeti:
Ahora que te miro de cerca: ¿vos no seràs Lucía Angélica Folino bajo seudónimo?




Mi alter ego bizarro, alguna vez que me felicitaron dijo algo muy parecido a "te faltó mencionar mi sobrenatural atractivo físico".

Decime una cosita: ¿vos no ibas a bailar al chat de Calamaro cuando la Morena hacía estragos sin_maquillaje y con la frente marchita?

Premio consuelo para Lucía Folino dijo...

RELIGIONES.

Amadeo Modigliani. Anna Andréievna Gorenko Ajmàtova.


RELIGIONES.


Un templo, una mezquita,
gran catedral,
iglesia en pueblo chico
infierno grande,
una cruz en el ojal,
diario íntimo de cena con compadres
y bautismos
Abrazos in-finitos.
Un rosario
en lo profundo de la calma.
Aniversario de díscolos narradores,
que siempre mueren de elemental olvido.
Sin embargo, tu nombre,
reluce en las aceras,
entre charcos y baches,
cimarrones amargos,
y el sutil desnudo que tu boca exhibe
se viste de hojas de otoño
hirsutas y grises.
Amsterdam compartido
era el sueño heroico,
donde falla la memoria
-no estoy segura del eco de la pompa-
Reminiscencia sin corbatas
de idéntidas baladas,
perdidas en el infierno de...
(adivinen ustedes el resto).

Pero, seguiré intentando
para no parecerme a la más fea,
a la más tonta,
para dejar un camino
con el polvo de mi marca.
Hay tardes (en) que me vence la desesperanza.
Todo fue dicho.
Solamente nos queda un remanente:
glorificar los poemas ajenos.
Hoy nada cambia,
porque todo cambió
el día en que te fuiste,
que te escapaste, para ser precisa,
de mi insensata locura
estatutaria
de bodas zulúes y baños de espuma
que curaran las sangrías
de un pasado en donde
escribimos la misma
deleznable página
e idéntico sopor.




Francis Bacon. Mujer reciclada.



(versión corregida en el blog de El país: enfundá la mandolina.