19 de julio de 2007

CINE, MATEMÁTICAS Y CARTÓN PINTADO.


Cuelgo un poema, que escribí hace algunos años y retoqué un poquito.

Este cuadro de Bonnard, magníficamente cinematográfico despertó su recuerdo:


(Aclaro que está dedicado a las personas de paladar exigente y que se atrevan a lo exótico, y no es apto para consumidores compulsivos de paty y hamburguesas de carne de cerdo o salames picado grueso).


CINE, MATEMÁTICAS Y CARTÓN PINTADO.


Los personajes estelares,
los secundarios,
los protagonistas con aliento a menta fresca
y el director de la película
curado de espanto.
La luz del acomodador bien enfocada,
el vestuario suntuoso,
una escenografía eròtica de cartón pintado.

¿Cómo siguió la vida del tipo ése,
amigo de los amigos
a quien le dio el ataque de epilepsia en Barcelona?
(La memoria es infiel con el celuloide).

Es fácil estudiar los teoremas con hipótesis,
toda curva elíptica no es sino una forma modular
"enmascarada",
tesis y demostración,
demostración y síntesis,
cuando ya los explicó el profesor de matemáticas.
Conjeturas,
ecuaciones modulares y elípticas,
pero la vida no sigue el guion
aunque el productor se irrite
o enfatice la pesquisa
y la tardanza cueste una exorbitante fortuna
de dudoso origen,
y la repetida cara de un actor
de Hollywood.

De chica tenía la manía de adelantarme
a responder a los enunciados
de Arquímedes y Tales de Mileto,
-tales eran mis aficiones-,
antes de escuchar las explicaciones oficiales
de la cátedra,
y me atormentaba la imposibilidad de Fermat
-que se hizo milagrosamente posible,
mal que les pese a muchos-:
"Lo único posible es lo imposible".

Mejor, todavía,
fue detectar quien era el asesino
en los cuentos de Doyle,
engarzando sus especulaciones y aventuras.

En el cine
me aburría mucho en la silla
que presentía mi temor a la oscuridad.
Bueno... también hay personas
que nunca en su vida apreciaron
la belleza de la geometría,
de los números imaginarios con verdades irresolutas,
ni del más elemental de los modos de factoreo.
Encienden una linterna
y se dejan llevar por manifiestos
árabes o las tropelías
de la China comunista
revolcándose ante la pantalla ajena,
y sanseacabó.

4 comentarios:

io dijo...

Desearia ser un gran poeta solo para escribirle un homenaje apropiado a este gran hombre.
Esto es lo mejor que me sale, te lo encargo a vos.

Los caballeros se quitan
los sombreros
y las damas lloran sus lagrimas
frente al feretro abierto.

El rostro admirado,
de la ancha sonrisa,
que hablara de futbol
de mujeres,
de mundo
en clave de carcajada.
Y aun pibe que por ahi pasa
se le escapa una complice risa.

Por amor a la pelota
y a las historias escribio,
pero estas, como el metegol,
siempre agradeceran haber existido
para poder ser inspiracion.

Y hoy, sombreros en mano,
se aleja, con honores de gladiador.
Vacila el pibe, pero recuerda
" Desconfiada como hormiga tuerta.
Y como sabe que una hormiga es tuerta?
Porque desconfia"

Levanta la vista y murmura:
Gracias Negro.' Ta luego.

Premio consuelo para Lucía Folino dijo...

Desconfiada como hormiga tuerta.
Y como sabe que una hormiga es tuerta?
Porque desconfia"

Levanta la vista y murmura:
Gracias Negro.' Ta luego.



¿Es un recuerdo al negro Fontanarrosa?
Claro.
Admirable la parte de:


"Los caballeros se quitan
los sombreros
y las damas lloran sus lagrimas
frente al feretro abierto."


Y no me gustó la comparación con el metegol, io.


Feliz día a mis amigos.

Laura Berra dijo...

Me gustó lo que publicaste, aunque reconozco que hoy me bajoneó mucho lo del Negro Fontanarrosa.
Feliz Día del Amigo!!

Premio consuelo para Lucía Folino dijo...

Gracias a ustedes.

Un abrazo.