21 de julio de 2007

LAS ARTES EXPERIMENTALES // SOÑADORES EN LA VENTANA



Karel Appel, nacido en Ámsterdam, en 1921, fue creador del Grupo Experimental Holandés,



Desnudo, Carlos Fuentes.


LAS ARTES EXPERIMENTALES.



Evaluando las pérdidas, metamorfoseando las prosas, papeles que se lleva el fuego,
aprendí que ensoñar es soñar.
¿En soñar?
¿Ensoñar es soñar o sonar? ¿Sonar como suena una castañuela o como te sonás la nariz para aliviarte los antiestéticos mocos del invierno?
...cuando escribo en un cuaderno "Arte", aunque ya no se llame así, y abunden imitaciones de tres por cinco pesos, me obligo a tener una conciencia mayor sobre lo trascendente o apocalíptico de la letra impresa con birome de Invento Argentino, mejor azul, que negra porque negro es el color oficial de las demandas forenses.
En las páginas del R N R, sus dibujos de Eros desnudas, y sus poemas que vuelan como los días, discurro que dentro de pocas horas, ya no estará aquí mi sensación de ahogo y desfallecimiento, dejada en palabras que nadie lee, tiradas a un vacío etéreo, pero absolutamente productivo del desorden... en estas efímeras sábanas sin usar de los cantantes que se animan con la literatura o el tango, y me siento a gusto…
En bailar, ensoñar, ensañar, enseñar…
Nada tiene un por qué, qué que es dulcemente acatado por las generaciones que conocieron el mouse Genius desde la cuna. Yo que fui una post Mickey Mouse, pero pre-Asterix, no puede dejar de pensar en ese porcuá, perké, uai?, ay, ¡que guay!
¿Por qué hay que morir todos los días un poco con cada muerte anticipada e inescrupulosa?
¿Siendo que las libretas se humedecen, se queman, son detritus que echan cabezadas y terminan en una bolsa sucia donde la gente solamente busca comida, por una mínima y poderosa fe en la supervivencia merece la pena sobrevivir en la red?
¿Sobrevivir para seguir buscando, colectando nueva basura para recaudadores habilitados?
Mi basura ciber virtual, me excita, porque entre los agricultores de la nada puede ocurrir el milagro de encontrar ecos y resplandores lejanos, que se reproduzcan en los espejos del infinito multiplicado.
Cuando leo algún autor diferente, veo un cuadro delirante, nuevo para mi, que no termino de conocer a mis viejos artistas de siempre y que incorporar “otro” significa una misericordia, una erradicación, un dolor intenso ante el extrañamiento, un inesperado no saber si podré aceptarlo en mi módica familia, cuando detecto un nuevo, decía, me sorprende la originalidad que tenemos en común, lo que nos separa y nos acerca (desde Los Ángeles o a Portugal, de Plaza de Mayo a Canberra). Entonces imagino que la diferencia entre quien obra y quien percibe es una frontera gris y delicada, que se adentra en el pálpito, esa función que cada uno de nosotros tiene que cruzar o no cruzar, ejerciendo ese derecho conscientemente.
Los periodistas escritores, como los escritores periodistas, me dan esa clase de saudades, más pena que melancolía, porque una de las dos profesiones no es el impulso de su libertad, sino de la libertad que nos impone el mercado. La obligación de pagar la cuenta del teléfono.
Entonces, en lugar de cuestionarse (¡y dijo que lo había pensado solito!) sobre la grosería de los monopolios que se acopian de los derechos por inventar algo que tiene que ser de todos, porque todos nosotros merecemos el universo entero, me enfado con los que compramos los discos repetidos, y siempre que sea posible un libro bien encuadernado antes que sus fotocopias, y andamos por las redes colgando garabatos, alimentando negocios de piratería mezquina y reivindicando el hambre pornográfica, ¿ y el Arte?, bien gracias.

3 comentarios:

elcabeza dijo...

Lucia muy bueno su Blog y sus escritos, perdon por la demora de mi visita me habia alejado de la Blogosfera.
Gracias por la visita.

Premio consuelo para Lucía Folino dijo...

¿nos conocemos, el cabeza?

Anónimo dijo...

I was never any good at loving you

Torquemada No