21 de octubre de 2007

AU AU AU AU AU (DÍA DE LA MADRE).







Au!


Todos los días son el día de la madre.

¿Por qué entonces,
tengo que lavar los platos,
planchar las camisas con apresto,
pasarle la fregona al piso
como manda la ciega propaganda,
mientras ellas,
las putas,
inconscientes,
sin títulos ganados
sin decencia,
comprando sus escaños
a la innoble conjura de perversos,
con sangre entre las palmas,
serán las presidentes del futuro?

En mi fe se depositan
la Religión y Dios,
la ética, la calma.
La cura del postrado,
del viejo, del enfermo.
El porvenir vendrá y está en mis manos.
El esfuerzo de conseguir las metas
nos desvela. Nos ata.
¿Lo estás viendo?
La aridez de la sal de la sabiduría.
nos perturba e incita.

No dejes tus armas de juguete en la sala
aunque bombardeen Irak
y la pantalla del televisor se manche
con locura de ebrios bipolares.

Ordená tu cuarto.
¿Cuándo te lavarás los dientes,
hijo mío,
sin que tenga que arrearte
cada noche?

Total, que perderás los dientes
poco más de cumplidos los cuarenta.
La odontología es cara para ricos,
igual que esas narices que han comprado
en un remate de felicidades.

Todos los días son mi día, y sin embargo
mis días de tu edad están lejanos.

Amarrados al baúl de los recuerdos
los ornatos de la boda,
más distantes auguran
auge, los juegos con Alicia,
ausencias que
aumentaron el número de televidentes de una
audiencia espesa y
auspiciada.
Ausencia de lo
áureo, de lo
áulico. Y
aunque sea un estúpido lamento pido
auxilio,
auditores. Un
auxilio que
ahuyente los
augurios.
Aún soy una
augusta que aquí
aúlla.


Au au au au au …


¡Cómo duelen los años del pasado!
Todo tiempo de ayer nos entristece;
nada pudo evitar que haya tres muertos
- tres pobres policías muertos en los bares,
- tres pobres ladrones muertos en las calles,
- tres pobres prostitutas muertas en albergues,
- tres pobres madres muertas por minuto,

en un día de sol en que la prensa
nos dedicará poemas y canciones
a vos, querido de mi alma,
a vos te estoy gimoteando,
que creés que me complace
el último DVD que está de moda.

A usted,
aunque no lo sepa,
a usted también le hablo.

Au au au au au...

(y sigo hipando)

9 comentarios:

denise makedonski dijo...

Verdad que ser madre es toda una propuesta que hoy en día debe plantearse seriamente una mujer..Y si no está dispuesta a sacrificar muchas cosas mejor no serlo..Los huérfanos de las madres que no quisieron serlo, pueblan hoy nuestro planeta, llenándolo de oscuridad..Saludos cariñosos..Denise

Makiavelo dijo...

¿Por qué entonces,
tengo que lavar los platos,
planchar las camisas con apresto,
pasarle la fregona al piso...

Mucha tarea doméstica veo, no sé como tienes tiempo para escribir,
el niño ¿hace algo?, ponlo a fregar los platos, que vaya aprendiendo, que ya es hora.

Saludos y vuelvo mañana.

Monica dijo...

Ciegos y sordos, eso son los que nos gobiernan, ciegos y sordos frente a nuestro llanto, pero no frente al dinero y al poder.
!!Que solas estamos las madres cuando alzamos nuestros brazos con el hijo enfermo, caminando miles de cuadras, para llegar a un hospital desvastado!!
Cuanta verdad querida Lucía, cuanta verdad y que lamentable que todo sea cierto y no un poema escrito para armar rimas.
Besos

Premio consuelo para Lucía Folino dijo...

denise: saludos cariñosos para vos también.

makiavelo: con mi nene no te metas, que "apenas tiene 21 añitos".
Guiño y beso.


mónica: no bajaremos los brazos hasta el final.
Todavía puede haber sorpresas.


Felicidades a todas las mamás y a todos los hijos.

Vill Gates dijo...

Excelente Lucía.
Lo de la nariz comprada no lo sabía...

A vos te pagarán por hacer de fregona con un afectuoso beso.
A ella ¿Con qué le pagarán?

Hay cosas que el dinero no puede comprar.
Para todo lo demás, creo, existe MasterKard.
(he vuelto.)

unservidor dijo...

Menos mal que leí los otros comentarios, o repetía a Vill casi textual...
Cambio de hemisferio entonces y vuelvo a entrar:

YO NO LA BOTOX.

Aquí estoy contestando al aullido desde mi montaña. El bosque se hace nuestro así, y no hay razón para la pena. El precipicio no es miedo: es nuestra altura.

Benditas sean las madres. Ni Dios no es hijo de ellas...

Isabel Chiara dijo...

Compran narices y estrados y grandes fotos de familia, pero no tendrán nuestra satisfacción, que nace de la lucha de saber que hemos colocado en el mundo a una buena persona.

Andy dijo...

no iores, Lu...

sos la Madre Universal... no lo olvides

Makiavelo dijo...

El niño hizo la mili? Yo con 21 saltaba en la palma de la mano, y hasta taconeaba.

Un beso madre