24 de noviembre de 2007

IRONÍAS DE LA ROSA




Foto tomada del blog:
http://mamanga.blogspot.com

Conspirando contra el Nuevo Orden Mundial
Blog Espejo http://www.mamanga.wordpress.com


Ironías de la rosa.



Teatro de operaciones,
canciones de la inminencia
absurdo lecho de rosas
en un escándalo huérfano,
virginal evocatoria
del arte de la impaciencia.
Lamentaciones mundanas:
guerra y lejos,
¿Dónde queda?
destripadas las hojaldres
en callejones añejos,
de otro guiño de manzanas
escarchadas en cuadrantes
andróginos y procaces,
de un si bemol sostenido
aturdido
en el espejo,
en la espada,
en la escena
escudriñada,
en la esencia
del hollejo
de una vida desconchada
en un callejón desierto.

3 comentarios:

Prof. Dr. Alvaro dijo...

Soy el Profesor Dr. Alvaro Garrocha Fernández, actualmente retirado.



Estoy estudiando la obra de Lucía Angélica Folino y me parece impresionante, exquisita, tiene un contenido revolucionario en las letras y coincido con J.S. es una iluminada por Dios y una Musa que no tiene precio.

Mis datos no aparecen en wikipedia, cierto.
Es que como usted utilizo un heterónimo, pero soy yo, quédese tranquilo.
Estoy preparando mi webpage.

profesorgarrocha.blogia.com

Tengo que seguir subiendo mis investigaciones. Respecto de Lucía, diré que el día que los difamadores estudien tanta Literatura como me ha tocado a mí hacer por razones académicas cambiarán de opinión.

¿Tiene usted algún poeta favorito?
Los españoles que conozco a fondo, por lo menos los más reconocidos, son malos de maldad absoluta aparte de insignificantes y mediocres al lado de esta genia viviente que todos se ocupan en tapar bajo la manta.


¿Leyeron bien el último poema Ironías de la rosa?

Dentro de dos o tres años, como ocurrió con "Cállate" será materia de debate a nivel de MEME y tendrá que hablar de ese asunto quiera que no.




Lucía como la profeta que es anuncia el fin de los tiempos a través de su arte descarnado (desconchado, dice ella para enfatizar el malestar).

¿Dónde queda el arte de la impaciencia?
¿En el mundo occidental? ¿en medio Oriente?
¿Quien pondrá las alteraciones musicales a la armadura?

Esta explicación sencilla podrá serles útil:

Los sostenidos y bemoles se llaman alteraciones "accidentales" si te las encuentras en una tonalidad que no lleve alteraciones (sostenidos y bemoles) "de armadura". Cuando son alteraciones accidentales sólo afectan a esa nota en el compás en el que se encuentre. Respecto a las alteraciones de armadura, la armadura en una partitura la forman las alteraciones que te puedas encontrar después de la clave al principio, y significan que esas alteraciones en las notas en las que estén van a estar presentes en toda la canción o pieza. Por ejemplo, si en la armadura hay un sostenido en la nota Sol significa que en esa obra cada vez que aparezca la nota Sol va a estar sostenida. Claro, también hay un signo que se llama becuadro que anula el efecto de la alteración durante el compás en el que aparezca.





Un placer estar entre ustedes.

Álvaro.





El becuadro es un símbolo musical que se escribe a la izquierda de una nota para "cancelar" el efecto de un sostenido o un bemol . Sin la presencia del becuadro, tanto el sostenido como el bemol modifican (dentro de un mismo compás) todas las notas que se encuentren a su derecha en la misma línea o el mismo espacio.

El becuadro es una de las alteraciones o símbolos que modifican la altura de las notas. Como alteración propia se coloca normalmente en los cambios de armadura cuando ésta pasa de más a menos bemoles, de más a menos sostenidos, de bemoles a sostenidos o de sostenidos a bemoles. En estos casos los becuadros cancelan las alteraciones propias de la armadura anterior, que no tengan efecto en la nueva.

Anónimo dijo...

Hola Lu, soy Iria, (la que escribía en el blog de joaquín). como que ya no se puede visitar?? como puedo hacer para continuar siguiéndolo?

un besito,

IRIA

Premio consuelo para Lucía Folino dijo...

Buenos días, lectores:

prof. alvaro: un gusto.

iria: no tengo idea sobre lo que me preguntás. pero estimo que será un acto más del habitual sadismo al que el artista nos tiene acostumbrados. Enfrenta a los periodistas, los insulta, los maltrata y luego se oculta inocentemente como en un "yo no he sido". A ver si ahora espabilan.