
LA PALETA DE COLORES.La paleta de colores de tu lengua
es el móvil que me acerca a tus entrañas;
tu decir es una fuente que no mengua
los relatos de fotografías extrañas.
Candelabro de siete brazos, tu idioma,
milenario testigo de religiones,
el lenguaje con que inventas el aroma
de Sodoma y Gomorra en oraciones.
Nunca un ademán supo zaherir tan hondo
el macondiano espíritu del profeta,
como ha logrado el sonoro cante jondo
extasiar mi pasión de anacoreta.
El nombre de la cosa más entredicha
se vuelve luz enredada en tus alientos
más espurios que los tonos que encapricha
la palabra tenue, en sentenciosos vientos.
Víctima final de tus labios conjuro
no oírte rezar sobre las catacumbas,
ni anegar el altar del creyente puro
que viaja a lomo de bailes de macumbas.
Porque tu voz es voto, son y consuelo,
destello de las nubes del peor pasado,
flecha al corazón desde donde yo vuelo,
súplica de un presente aletargado,
razón del engaño, tiranía, duelos,
paisaje de un amor estigmatizado,
pañuelo del sudor, alivio de celos,
visita el Norte de un sino enamorado.