Mostrando entradas con la etiqueta Acuario Plateado por la Luna. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Acuario Plateado por la Luna. Mostrar todas las entradas

24 de julio de 2007

AMOR SUBMARINO.



Obra del fotógrafo argentin Ricardo Puente.
Alejandro y Liliana, actores de show erótico.

AMOR SUBMARINO.



Había una vez... dos buzos.
Había una vez... dos voces.
Había una vez... dos vasos.
Había una vez... dos besos.
Había una vez... abrazos.
Había una vez... abusos.
Había una vez... dos veces.
Había una vez... perdonen.
Hoy las musas están borrachas.










Poema extraído del libro: "Acuario Plateado por la Luna".

Logias y buitrones




LOGIAS Y BUITRONES.

a Rafael Eztrella.




Las logias bochornosas
de los Señores de la Carne Picada
y los buitrones cadavéricos
abominan de la mujer de agua
y abjuran de sus demonios.
Prefieren mantener el mito
de las tangibles cortesanas
que se desnudan
para dar de comer a sus hijos.
Como si el hombre de plata
ignorara
que esos hijos adulterinos
de las entrañas de sardinas
licenciosas,
serán mañana
los militares coronados al mando,
que defenderán las espurias posesiones
con su nombre contaminado
y alcanzarán el poder
con el espanto de la sangre triturada
por las espadas que desenvainen.
---













(Poema extraído del libro: "Acuario Plateado por la Luna".

17 de junio de 2007

RÉQUIEM.








RÉQUIEM.
Inspirado en la obra homónima de Mozart.



Para Angelita.



Espíritu de ángel;
yace en lo oscuro
tu boca de pared atormentada.
Tu brazo entre las fauces del infierno,
tu miedo implorante y desgraciado.
No grites,
que el silencio no es la tumba;
regala la impiadosa verdad
de tu garganta
y desprecia estas tierras amarillas
con inocencia de recién llegado.
Vivirás hasta la próxima frontera
entre la arena,
que no muere el alma en los límites
cuando de este lado
alguien te nombra,
alguien te ama.
Tu ida es el principio de otro viaje
y mientras quedo aquí,
desguarnecida,
seguirá lloviendo en la trinchera
el fuego de otra guerra,
siega inútil.
La lengua de los hombres
no nos habla
si el paso no te abarca en la partida;
y son música el réquiem y los salmos
que en tu carne impaciente
hoy se instalan.
Se cierran otros ojos con los tuyos
y las aves donde van llevan mis lágrimas.











Poema publicado a modo de "Prólogo" en mi libro: Acuario Plateado por la Luna".