Mostrando entradas con la etiqueta Cetrerías. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Cetrerías. Mostrar todas las entradas

20 de octubre de 2007

HOKUS POKUS - Sin repetir y sin soplar.




(para ir matando el hambre, pongo una hamburguesa, sale con fritas... el pollo todavía está en el horno)




HOKUS POKUS.




SIN REPETIR Y SIN SOPLAR.

Sin repetir y sin soplar, un viaje,
el mar, la luna, las mitologías,
los almendros, hokus pokus, la guadaña,
el cielo azul, las nubes, los cabellos,

la madre, los amores, el paisaje,
el ciego, la luz mala, la ironía,
el milagro de Dios, Maricastaña,
los espárragos, el aire, destellos,

los trigales, el marco, los cajones,
las novias, el placer de la indulgencia,
la siesta, el porvenir, los desterrados,
los salvajes, el miedo de perderte.

Dos puntos, guerra y paz, las ambiciones,
el deber, el café, la reverencia,
el tiempo, lo imprevisto, los soldados,
las mujeres, la historia de la Muerte,

la Rosa, el mazapán y los tinteros,
la rueca, el pintoresco contrahecho,
no seas cruel, lo incorrecto, las actrices,
el provecho, la gloria, los rincones,

las sumas, el después, los ceniceros,
la memoria, el camino del deshecho,
los nombres del pecado, cicatrices,
los lugares comunes, las pasiones,

el impulso de vida, el contrafuerte,
las penas o el dolor, los conectores,
los, sin embargo, nunca, oiga, o sea,
es decir, los decires, las derrotas,

la lucha, el escozor, en vez, la suerte.
posibles, imposibles, detractores,
las manos, lo moderno, la Odisea,
los juegos de billar, las palabrotas,

La noche con su ánfora de idiomas,
las piedras que han escrito en el pasado,
la sutura, la gracia, los hoteles,
el cuervo, y digo Poe, los melancólicos.

Silencio, los devotos de las bromas,
entre sombras, adioses, el helado,
con peinetas, la miel, los redondeles,
los sitios, donde, el odio, los alcohólicos.

Las aguas del Jordán, los ríos turbios,
el pasto de las horas, la impaciencia,
los rubios cigarrillos, los hilvanes,
la miel, la comezón, los pleitos viejos,

el cuento que transcurre en los suburbios,
los celos del famélico, la ciencia,
los sofistas, los peces y los panes,
la histeria, las esquinas de aparejos,

luciérnagas, las nueces, el gimnoto,
la Biblia, el Otro, puentes, servilletas,
la carne, lo venial, los arrayanes,
la tiniebla, el decoro, los espejos,

la comuna, perdón, la sal eufórica,
el destino, la tierra prometida,
la sed, la red,  la vid, el cid y la Retórica,
la pared, de adalid, la desmentida,

el trabajo, platónicas preguntas,
la idea, el trapecista, los arpones,
la leyenda del seibo, el entreacto,
la mirada perdida, el equilibrio.

Mi última carta,  señor juez, las marabuntas,
la taumaturgia, el pecho, los crespones,
la maldita costilla, cierre el pacto,
la razón, sin razón, el gris ludibrio.

Los besos, la salud, la simetría,
el canto de los gallos, los copones,
metamorfosis, el viento, la crisálida,
la oruga, los absurdos, la aerofagia.

Prolegómenos, marchas, la alegría,
la lengua de las mariposas, el auxilio,
con manteca, los versos, cara pálida,
el fuego, la tortura, la alta magia,

La lluvia, la agonía, el equipaje,
el terco resplandor, el fraude, el sí,
los contrarios, la opción, lo baladí,
sin repetir y sin soplar, un viaje...

16 de octubre de 2007

CETRERÍAS.







CETRERÍAS.



Reconozco haber bajado la guardia,
Me confié,
enmarañé mis sentidos.
Soy un ave rapaz
por aspersión,
pero podrás llamarme tigre o gata.
Pertenezco a la familia de los felinos,
a fin de cuentas,
casi humana.
Cuando no era obligatorio
dejar constancia de fe bautismal
Rasputín me desgarró el alma.
Necesité un boticario.
Encarar las ventanas
mirando al sol,
fue una primera solución al vacío.
Otro lobo estepario
con gloria de taumaturgo
despertaría el más álgido de los instintos.
Mi personalidad es una encrucijada y
estoy diciendo mucho ...
En un foro de cetrería
encontré una habitación muda
para ejemplares adultos,
el hurón hay que usarlo con moderación,
mas no son adultos ejemplares;
cambian su plumaje
en función halconera.
Corto vuelo de los pájaros
en abstracta quietud de laberinto
en las pistas de frontón, con sus techos
de asbesto y Uralita.
Algunos consejos pueden ser útiles
para limpiar los materiales
y que no se encharque
el dolor.
Construye un sumidero
para que evacue.
Es que quiero poner coto de caza por Navidad.
Yo no utilizaré el césped artificial
(que es como de fibra)
ni tampoco cordel grueso
(la típica soga de atocha).
Nunca he necesitado escarpias
ni mantenido gavilanes,
buena opción era alicatarlos.
Escóndete un buen rato
antes del disparo de cerca
y si permaneces en silencio
alguno acabará por salir a comer.

26 de septiembre de 2007

FRAGMENTOS DEL CORAZÓN AGRIETADO.






Fragmentos del corazón agrietado.



No hay
que llegar
demasiado
tarde
para ser el último.
Para ser
el primero
en la ciudad esquiva
basta serenarse
antes y después.



Quise
florecer
como dios
en tus noches.
Ni siquiera
fueron días.
¿Son instantes?
dolor sibilino,
amor de caléndula
herida,
ingenuidad
en el noviciado,
exagerando roces,
extenuación,
odios mortales,
aburrimiento,
maldiciones,
angustia.
Soledad
que se comparte,
soledad
que se tolera,
soledad
que se entrega
y se derrite
al despropósito
de seguir siendo
solos en la multitud.



No existe
más pasado
que este mensaje
que lego
a los ojos
de tu alma
desde
el pálpito y la extrañeza
para alojarse
en tu incertidumbre
huraña.
Ni tampoco creas
que hay
futuro en él.



Seguí los consejos
que alguna vez
te diera la luna
infructuosamente:
Enamorarse es pecado mortal.


Quienquiera
que seas
dondequiera
que estés... estás gravísimo,
indiano.
No puedo ayudarte más.
[Ni vos a mí]


¿Será nueva tu historia?
No sigas
carcomiendo
los recuerdos
de pocas imágenes
y tantas
palabras goteadas,
chorreadas.
en la hendidura
de una plaza caracol.
Dejémoslas
macerar
como frutas
en vino tinto.
Mejorarán su calidad
y no nos darán
deseos de vomitar
en las fiestas
de fin de año.



No resbales,
de nuevo.
Una locura digna
de mentes afiebradas
como [nu]bes
de verano
quema
la siesta.
Caprichos
del gallo madrugador.



Yo te comprendo
(a veces)
y trato de perdonarte
(perdonarme)
(a veces)
los arrebatos,
pero se hace
tan difícil.
Las humillaciones
no tienen
vuelta atrás.
Lo mismo
que el silencio
autista.



De lo único
de lo cual no se regresa
(lo dije antes
de cometer ese delito)
es de la molicie
del ridículo,
y de la turbiedad
de la muerte.