
Desnudos en el Zócalo.
ESTADO TRANSITORIO.
Todo me parecía transitorio, impreciso
mi cabeza bullía, mi lengua se atoraba
en duelos y anarquías, el lecho acongojaba
codicias por la vida del hombre que me quiso.
Suicidio de los sueños, espacio entrometido,
el temor de los buenos delincuentes invictos,
relámpagos y truenos indomables relictos,
tentativa de genios de silencioso aullido.
Tomé sin cortesías la sombra del cautivo,
difamé las patricias excusas del perdón,
intrépida querida vicié mi corazón
de innobles aguas frías del mar inquisitivo.